8 BITS A TODO VOLUMEN

No resulta aventurado asegurar que la música retro actual presenta ciertos elementos distintivos; a saber: el chasquido rítmico y el muy reconocible zumbido politonal de los 8 bits.

Por consiguiente, nos estamos refiriendo a música hecha con baja tecnología en la que sobresalen, por derecho propio, los sonidos lindantes y hardcore de la Game Boy, junto al tecnopop de inconfundible cadencia melancólica del SID, aquel famoso chip de sonido de Commodore 64.

Y el resultado no podría ser más agradecido: melodías retrofuturistas, ocasionalmente acompañadas de hipnóticas imágenes de acentuada temática pixelada, y escasa nostalgia.

Pues, quede claro, no estamos hablando de productos del ayer, sino de rabiosa actualidad: grupos que idolatran las limitaciones técnicas como una característica intrínseca de sus composiciones musicales, conscientes de que cualquier tiempo pasado no fue necesariamente mejor, pero sí único.

Huelga decir que dichas melodías conviven en perfecta armonía con sonidos extraídos de Game Boys con bajos eléctricos, por citar tan sólo un ejemplo posible, produciendo acordes idénticos al de una SID de Commodore, pero pasados por un filtro.

No en vano, estos curtidos artistas han supuesto un punto de inflexión en la historia musical que no sólo agradecerán los más curtidos amantes del píxel.

Imaginad brevemente una explosión abstracta de píxeles de Spectrum y manipulación de mitos, magistralmente acompañados por unos pocos salvajes armados de Game Boys que consiguen reproducir, en esencia, todas las bandas sonoras de 8 bits a un mismo tiempo.

Una lección magistral de tecnopop perfecta y breve, sencilla y accesible, melódica y rebosante de samples de juegos de NES.

Si alguien creía que la música de 8 bits había pasado a mejor vida, se equivocaba.

Esto es un ataque frontal en toda regla.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.