BROKEN SWORD II: THE SMOKING MIRROR

Las recónditas y enigmáticas calles de la ciudad medieval de York se convirtieron en una inmejorable fuente de inspiración para la afamada compañía inglesa Revolution.

Precisamente en ellas tenían sus oficinas, desde las que gestaron uno de sus mayores éxitos, nada menos que el añorado Broken Sword.

Por eso no resulta de extrañar que lanzaran una segunda parte, que hizo las delicias entre un sinfín de aficionados al género.

No en vano, la entrega original supuso una muy grata sorpresa, pues pocos hubieran podido imaginar por aquel entonces la clamorosa acogida que recibió por parte de la crítica y público.

En vista de las circunstancias, era de esperar que los responsables de una de las mejores aventuras gráficas de PlayStation deleitaran a sus usuarios con la segunda parte de su hijo predilecto.

Y para la ocasión optaron por una enrevesada trama, cargada de misterio y suspense, ambientada en la sugerente historia Azteca y Maya; con sus correspondientes rituales de sacrificio, supersticiones, y el contrabando de cocaína.

Nuevamente, fueron los grafistas oriundos de Disney los encargados de representar en escena a los personajes y escenarios que componen el juego.

Huelga decir que, pese a su inconfundible diseño, mejoraron determinados aspectos técnicos en dicha aventura.

De entrada, los gráficos presentan una mayor resolución, y las secuencias FMV, al estar en 16 bits, permiten también un incremento del número de colores en pantalla.

Esto resultó posible gracias a la compresión de datos, lo que facilitó a Revolution aumentar la resolución de los sprites y escenarios a 640 x 240 píxels.

Por si fuera poco, también exprimieron las capacidades técnicas de PSX para incluir sendos efectos de transparencias en algunas localizaciones, ya sea cuando los protagonistas deambulan por la niebla, detrás de un cristal u otros materiales traslúcidos.

En resumidas cuentas, un fastuoso espectáculo visual que supera incluso a la ya de por sí magnífica entrega inicial.

Respecto al diseño de los escenarios, merece la pena destacar que recobran la atmósfera y ambientación cargada de misterio, a la que muchos de los grandes representantes del género nos tienen acostumbrados.

Siguiendo con el apartado técnico que caracteriza a este recomendable episodio, el acceso al CD-Rom se perfeccionó mediante pre-cargas, a fin de evitar las incómodas pausas del original.

Algo muy similar sucede con la música, que es leída directamente del compacto, en lugar de ceñirse a un tiempo determinado.

En lo que al desarrollo se refiere, Revolution optó por incluir una mayor cantidad de puzzles, sin olvidar la considerable rapidez en el movimiento del personaje principal, y la posibilidad de guiarlo a la salida con tan sólo ejecutar un doble click.

Y es que, independientemente del prisma elegido, Broken Sword II: The Smoking Mirror es una memorable aventura gráfica que ningún aficionado al género debería pasar por alto.

LOS GENIOS DE REVOLUTION

Tras el éxito cosechado con el primer Broken Sword, decidieron cederle el protagonismo una vez más al intrépido George Stobbart para su continuación directa.

Este afamado equipo desarrollador, aunque no se prodigaba en exceso, dejó patente su maestría y fecundo ingenio en la práctica totalidad de sus creaciones.

Títulos del calibre de Lure of the Temptress, disponible para Amiga, Atari ST y PC, o Beneath a Steel Sky, en Amiga y PC, marcaron una gloriosa trayectoria profesional donde las aventuras gráficas siempre fueron el género predilecto de esta compañía desarrolladora.

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