BUG!

SEGA se propuso rizar el rizo con cada título destinado para los 32 bits, y con esta aventura estuvo a punto de conseguirlo.

Así, la compañía del erizo azul lanzó para Saturn este Bug!, un juego tan curioso como su propio nombre indica, que llama la atención a simple vista.

Su protagonista es una especie de chinche o polilla con mucha marcha, que se siente entre las plataformas como pez en el agua.

Y eso teniendo en cuenta que las de Bug! no son unas plataformas normales y corrientes, tal como corresponde al soporte al que están destinadas.

La aventura a la que se enfrenta el pequeño protagonista es muy extensa, y cada zona está compuesta por un buen puñado de niveles, marcados por una absoluta tridimensionalidad.

Así, Bug puede desplazarse en cualquier dirección, dando la cara o incluso la espalda al usuario.

Además, todo el juego está renderizado, con lo que se ha conseguido una calidad gráfica más que notable.

Vamos, que da la sensación de que los personajes van a saltar de la pantalla en cualquier momento.

Pero aparte de lo bonito y bien hecho que está, lo cierto es que SEGA tampoco ha descuidado un aspecto tan importante como es la jugabilidad y la diversión que ofrece de principio a fin.

De este modo, nos encontramos ante una fascinante aventura, de esas que se cogen con muchas ganas y que, además, resulta de lo más original que pudimos ver en aquella etapa para cualquier soporte.

ESCENARIOS

La brillantez de los escenarios y la tridimensionalidad que reina durante toda la aventura quedan bastante explícitos al echar un vistazo a esta pantalla.

Además, como decíamos, SEGA no ha dejado de lado la originalidad que preside el juego.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados.
Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico.
Pasad, pasad… bajo vuestra propia responsabilidad.