CASTLEVANIA: CURSE OF DARKNESS

Segundo intento en PlayStation 2, primero en Xbox.

Castlevania ha sido una de las series más aclamadas por crítica y público en su paso por los 8, 16 y 32 bits – atrás quedaron inmortales glorias como Super Castlevania para Super Nintendo y Symphony of the Night en PSOne.

Las claves del éxito siempre han radicado en una ambientación antológica, impresionantes bandas sonoras orquestadas y final bosses made in Konami.

El salto a los 64 y 128 bits ha visto como poco a poco se ha ido perdiendo el encanto de una franquicia que no llega a adaptarse a las exigencias de las 3D.

El primer Castlevania para PS2 fue un noble y acertado intento por resucitar la serie tras su malogrado paso por Nintendo 64, aunque los problemas con la cámara y el desarrollo en algunos momentos del juego, convirtieron la experiencia en un título más en el amplio catálogo de PlayStation 2, lejos del calificativo de clásico.

Tres años habían transcurrido desde entonces, y fue a comienzos de 2.006 cuando nos encontramos con un nuevo capítulo que, por primera vez, visitó una consola de Microsoft.

Con la intención de acercarnos a un título de desarrollo similar a Symphony of the Night pero con un apartado gráfico en 3D a la altura de las circunstancias, nació este Curse of Darkness.

La historia nos remonta a una época de oscuridad en Valaquia, poco después de la muerte del Conde Drácula a manos de la dinastía Belmont.

Es en este marco trascendental donde dos personajes que vendieron su alma al demonio, luchan por su supervivencia.

Tomaremos el control de Héctor, un noble maestro de la espada que ha decidido desprenderse de sus poderes demoníacos.

Dicho lo cual, en Curse of Darkness nos encontramos con agradables novedades.

El desarrollo del juego incluye elementos propios de un RPG, como es la evolución de nuestro personaje e invocaciones a medida que obtengamos experiencia.

Además, la cámara ahora es libre en todo momento, algo de agradecer sobre todo en los masivos combates.

Sin embargo, a Curse of Darkness le acompaña un continuo sabor agridulce propio de un título incompleto, incluso en algunos momentos vacío.

A pesar de las gratas innovaciones en el apartado técnico, éste no goza de la calidad propia de un título con tres años de ventaja respecto a su predecesor.

El desarrollo del juego es demasiado lento, con muchos “espacios en blanco” entre combate y combate.

Los final bosses tampoco son un ejemplo de originalidad y complejos patrones de ataque, reduciendo la dificultad del título a niveles no muy elevados.

Quizá lo más interesante del conjunto sea la posibilidad de formar parte de la evolución de nuestros personajes, un toque RPG que lo salva en demasiadas ocasiones del aburrimiento y la desidia más absoluta.

Así, Konami volvió a fallar con una de sus sagas más emblemáticas.

Un mayor esfuerzo en todos y cada uno de sus apartados, no obstante, lo hubieran convertido en un gran juego.

Recomendado para incondicionales del Conde Drácula.

STAFF DE RENOMBRE

Koji Igarashi en las labores de producción y Michiru Yamane a cargo de la banda sonora.

Ambos ya habían trabajado juntos en otros capítulos de la saga como Symphony of the Night y Lament Of Innocence.

MADE IN CASTLEVANIA

Corazones, cofres, escenarios repletos de una oscura belleza, temibles final bosses

Deberemos combatir con todo tipo de criaturas del mal, esqueletos que no falten.

ELEMENTOS RPG

Sin duda, la principal novedad de la saga.

Tenemos a nuestra disposición todo tipo de armas, accesorios y cristales con los que evolucionar.

INVOCACIONES

La novedad más reseñable de Curse of Darkness es la posibilidad de invocar demonios que nos acompañarán a lo largo de nuestra aventura.

Como si de un RPG se tratara, estos evolucionarán y responderán en todo momento a nuestras peticiones – ataque, defensa, movimientos especiales… -.

Desde necesarias curas a la acción conjunta con Héctor.

EN SÍNTESIS

En lo visual, Konami hace un uso excesivo del “efecto niebla” para ir generando los escenarios.

Éstos, a su vez, se encuentran en ocasiones demasiado vacíos, aunque también hallamos algunas excepciones como los santuarios.

Michiru Yamane firma una banda sonora por debajo de los antológicos cortes de capítulos anteriores.

Es buena y se adapta a la acción perfectamente, pero en un Castlevania decir esto no es suficiente.

Por lo demás, el acercamiento al género de los RPG es un acertado paso, aunque echamos en falta más acción y mayores retos en nuestros enfrentamientos.

La cámara no llega a adaptarse a nuestras necesidades, y una vez que completes el juego por primera vez no encontrarás demasiados alicientes para volver atrás; además, la dificultad brilla, en determinados momentos, por su ausencia, y los final bosses son fáciles de derrotar.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.