CASTLEVANIA: THE NEW GENERATION

También conocido como Bloodlines.
Hasta la salida de este título la saga de Castlevania había sido una de las franquicias más aclamadas en exclusiva para las consolas de Nintendo, como bien pudo verse en las plataformas de Game Boy, Nintendo y Super Nintendo, que se habían convertido en las destinatarias de cada nueva aventura de los Belmont, el legendario clan de matavampiros, siempre en lucha contra el temido Conde Drácula y sus criaturas venidas del averno decididas a cubrir con su manto una noche eterna, sumiendo a la humanidad en el caos y la desesperación.

Sin embargo, por aquél entonces ya empezó a producirse un movimiento bastante común hoy en día, pues cada vez resultó menor el número de juegos exclusivos para una compañía u otra.
Y Castlevania no fue ajeno a esta corriente incipiente, pues finalmente llegó a los dominios de Mega Drive, anunciando para ello una gran cantidad de cambios.

Para empezar, los propios Belmont, protagonistas indiscutibles de la serie junto con alguna otra aparición estelar del bando contrario que pasaba a aliarse con las denominadas fuerzas del bien, tales como Alucard, Kornell o Hector en el más reciente Curse of Darkness, cedieron su turno a dos nuevos personajes con los que según se daba a entender estaban emparentados.

Fueron sus sobrinos los que tomaron el testigo en esta aventura con la única misión de combatir con todas sus fuerzas a las más abominables criaturas que haya podido gestar la mente humana.

Partiendo de la base de que finalmente los Belmont lograron su cometido, el de erradicar la semilla del mal de la faz de la tierra, dando por concluido el reinado de terror propio del Conde Drácula, la misión de John Morris (padre de Jonathan Morris, el protagonista del exitoso Castlevania: Portrait of Ruin de Nintendo DS) y Eric Lecarde (un español oriundo de Segovia, de quien corre el rumor que podría ser el hijo bastardo del mismísimo Alucard y Maria Renard), consiste en impedir el éxito de Elisabeth, una noble que adora a las huestes del mal y siente devoción por el azote mismo de la humanidad, al que tratará de resucitar por todos los medios disponibles.

Para conseguir su propósito emprenderá un viaje a lo largo de toda Europa en busca de unos míticos objetos que precisan de ser usados en una oscura ceremonia.

Gracias a este planteamiento se consiguió dotar al título en funciones de una mejor ambientación y una mayor variedad en los escenarios disponibles, y de paso cambiaron un poco el matiz que era denominador común en los anteriores títulos de la saga, pues por vez primera nuestra lucha no consistía en exterminar al Conde Drácula, sino en evitar su resurrección a toda costa.

El resto que ofrece este programa es de sobra ya conocido por cualquiera de los aficionados a la franquicia, aunque a un nivel técnicamente superior, si bien no era equiparable al Super Castlevania IV, que si llegó a ser considerado como un juego revolucionario dentro de esta longeva saga, aunque para eso tuvo que pasar más tiempo.

De este modo, una vez seleccionado a nuestro personaje, recorreremos junto a él los lugares más lúgubres y tenebrosos de Europa, derrotando a todo un elenco de monstruos legendarios que salen a nuestro paso con amenazantes intenciones, algunos tan temidos como lo son los minotauros o las propias momias.

Y para dotar de mayor riqueza a la ya de por si magistral ambientación intrínseca de este título, nos veremos obligados a a atravesar parajes tan variados como lo son los yermos campos de concentración nazis, la hermosa Torre de Pisa, e incluso el Panteón, lo que consigue abastecer al programa de una originalidad y un atractivo muy propio, pocas veces repetido en alguna de las entregas que le siguieron.

A este interesante desarrollo sumadle unos enemigos de final de nivel de realización técnica impecable, unos escenarios que rotan, con un desarrollo en 2D en la línea de los juegos más clásicos de la franquicia pero incrementando de forma notoria las sorpresas y secretos repartidos en estos, y dos protagonistas nada convencionales con una meta común y habilidades bien diferenciadas.

RESUMIENDO

Castlevania: the New Generation es sin duda grandísimo título que se saldó con una adaptación soberbia, aunque ni mucho menos tan revolucionaria como quisieron hacernos creer.

Un cartucho donde conviven algunos elementos dignos merecedores de nuestra admiración, tales como los impresionantes jefes finales o su extenso y variado mapeado, con otros que pasan desapercibidos, como es el caso de algunos detalles gráficos, pues el tamaño de los personajes es ciertamente reducido y además estos resultan parcos en animaciones, muy en la línea de los primeros títulos de la saga disponibles para NES.
Sin embargo el aspecto más pobre del conjunto hay que buscarlo en el colorido, pues como muchos lectores bien sabrán Mega Drive nunca destacó por su riqueza en la paleta de colores, sobre todo si la comparamos con su competidora directa, Super Nintendo.

Un título muy completo y más divertido aún, con una jugabilidad que nada tiene que envidiar a las mejores creaciones de la época por parte de la empresa nipona, y al que tan solo le faltó limar esas pequeñas asperezas para convertirse en un programa de culto.

En definitiva, aquí os aguarda un acabado visual competente que tiene su mayor lacra en el reducido tamaño de los personajes y en un modesto colorido.
Pese a ello, algunos escenarios lucen espectaculares.

Las melodías tienen ese agradable sabor añejo salpicado por cierto misticismo propio de la saga, y un toque enigmático que le sienta francamente bien al acabado general del título.
No han quedado igual de bien resueltos los sonidos, pues hay una gran disparidad entre ellos, pudiendo deleitar al jugador con algunos de notable factura mientras que otros que pecan de simplistas, muy en la línea de los juegos de NES.

Sin embargo donde el título brilla con luz propia es en el apartado jugable, siendo un digno heredero de la saga a la que representa.
El mismísimo Eric es un buen ejemplo de ello, un personaje que trae consigo un buen número de novedades en su control; mientras que John se muestra bastante continuista con respecto a lo ya conocido, sin aportar apenas elementos novedosos más allá de los que atañen a su linaje.

Un grandísimo juego en definitiva que nada tiene que envidiar a muchos de los que ya han salido al mercado.
Tened presente, eso si, que su dificultad es considerable, pues a pesar del sistema de passwords que facilitarán en cierta medida vuestro progreso os costará terminar esta aventura bastante más de lo que podría pensarse en una primera toma de contacto.
.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados.
Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico.
Pasad, pasad… bajo vuestra propia responsabilidad.