COMBAT CARS

combat-cars-accolade-1994-sega-genesis-mega-drive-action-racing-driving-pixel-art-xtreme-retro

A punto de aparecer la segunda parte del exitoso Micro Machines, Accolade intentó realizar una nueva aportación a las pruebas entre distintos jugadores.

Con un desarrollo muy semejante al título de Codemasters, en Combat Cars debemos competir contra un total de siete corredores – uno puede ser nuestro compañero -, o bien contra un único adversario.

combat-cars-accolade-1994-sega-genesis-mega-drive-action-racing-driving-xtreme-retro-3

Podemos elegir entre ocho competidores, que tienen vehículo propio y unas características distintas.

Estos coches poseen artefactos que proporcionarán varios tipos de ayudas: misiles teledirigidos, depósitos de aceite o nubes de humo.

combat-cars-accolade-1994-sega-genesis-mega-drive-action-racing-driving-xtreme-retro-1

Gracias a estos elementos, el nivel de jugabilidad alcanza cotas indescriptibles.

Dicho lo cual, Combat Cars no aporta grandes novedades con respecto a otros cartuchos de idéntico desarrollo, aunque los programadores de Accolade han realizado en contraprestación un extraordinario trabajo en el aspecto técnico.

combat-cars-accolade-1994-sega-genesis-mega-drive-action-racing-driving-xtreme-retro-2

Por este motivo, han intentado lograr una mayor suavidad en el scroll, un control más real del vehículo y un apartado audiovisual acorde con la calidad general del cartucho.

Tanto, que no resulta aventurado afirmar que la compañía norteamericana ha parido un juego fantástico.

combat-cars-accolade-1994-sega-genesis-mega-drive-action-racing-driving-xtreme-retro-4

Tan sólo lamentamos que las mejoras incluidas no ampliasen el nivel cualitativo del título, porque de haberse cumplido este cometido, Combat Cars habría calado aún más hondo entre los usuarios de Mega Drive.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.