COOL BOARDERS 4

Los juegos Cool Boarders pertenecen a la serie de snowboard con más éxito en PlayStation.

Sin embargo, su éxito no siempre ha ido ligado a la calidad del producto.

Comparados con los simuladores de otros formatos, como el 1080º Snowboarding de Nintendo, y el poco valorado Steep Slope Sliders de SEGA, las tres primeras entregas de Cool Boarders eran poco menos que abominaciones espeluznantes.

De hecho, es algo muy significativo cuando la tercera parte de la serie es la peor de todas.

El sistema de control de Cool Boarders 3 lo diseñó, con toda probabilidad, alguien que confundía el snowboard con deslizarse por las colinas de Almería sobre un trozo gigante de papel de lija.

Pero, al menos, hay que valorar que el desarrollador, 989 Studios, reconoció los problemas de aquel título y aseguró que se enmendaría con el siguiente.

Esta vez, los jugadores que se quedaron fríos con la anterior selección de boarders reales – Chad Otterstrom o Jimmy Halopoff, ¿los recuerda alguno de vosotros? – pueden crear sus propios personajes.

La posibilidad de elegirlo todo, desde el peso y la altura hasta el sexo, pasando por la ropa aseguraba, en teoría, una selección infinita de personajes.

Hay cinco grandes montañas en el juego, cada una de las cuales dispone de diferentes competiciones.

Downhill – colina empinada – y HalfPipe – medio tubo – hablan por sí solas.

CBX es un tipo de eslalon, Slope Style es como Downhill pero con más saltos y Big Air es algo parecido a los saltos de esquí.

Consigue buenas marcas en el nivel profesional y aparecerá un modo extra.

Las pistas permiten ampliamente que los jugadores experimentados presuman con acrobacias como las que han llamado, con bastante poca gracia, Stalefish Tweaks – pellizcos de pescado fresco – y Method Melons – melones con método -.

Y hay un montón de obstáculos, que hacen que las pistas sean siempre sorprendentes.

Respecto a los gráficos, éste fue, sin duda, el mejor Cool Boarders hasta la fecha.

Incluso en la modalidad de cuatro jugadores conserva casi toda la calidad de imagen.

Desgraciadamente, Cool Boarders 4 no fue un paso lo suficientemente grande respecto a su insípido predecesor.

Sí, tiene una buena presentación, pero el sistema de control, a pesar de algunas mejoras, no es suficientemente bueno, y hace que el juego sea poco realista y demasiado ligero.

Los snowboarders tardan un siglo en responder a los mandos y aún más, a veces los personajes toman las riendas y empiezan a luchar con el vacío, como si tuviesen una absurda y desconcertante vida propia.

Aunque cuenta con unas respetables 30 imágenes por segundo, éstas se aceleran de golpe o disminuyen de repente de velocidad.

A los personajes nunca les acaba de sentar bien la ropa, y lo que es peor, a veces chocas con algunos objetos y pasas a través de otros como si fueras un fantasma, así que seguramente el juego no fue supervisado correctamente.

Quizás si fuese el único título de snowboard para PlayStation, Cool Boarders 4 ocuparía una posición privilegiada.

Por fortuna no lo es, y tampoco faltan ejemplares mucho más atractivos.

SALTOS MORTALES DE NECESIDAD

¿Te sientes poderoso?.

Más bien farragoso y doloroso cuando por fin aterrices.

DIVERSIÓN

Nieve, snowboard, gorros, …, a los niños les encantará.

POSIBLES ALTERNATIVAS

MTV SPORTS: SNOWBOARDING (THQ)

Con énfasis en los trucos y la diversión, pero demasiado fácil para ser todo un desafío.

BIG AIR (Accolade)

Seis personajes y seis pistas, pero irregular y poco real.

PROS Y CONTRAS

El juego atesora muchas opciones, toneladas de personajes e ingenio en determinadas situaciones.

Pero a menudo queda lastrado por un control poco efectivo y unos gráficos discretos, pese a las evidentes mejoras con respecto a pasadas entregas.

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