CORREN MALOS TIEMPOS PARA EL DEPORTE VIRTUAL

Como gran aficionado a los videojuegos que soy, asisto con preocupación a la deriva reduccionista que está sufriendo el género deportivo en la generación de PS4 y Xbox One.

FIFA y NBA 2K venden más que nunca, y el particular mercado norteamericano tiene tres baluartes en Madden NFL, NHL y MLB, pero, más allá del mediático fútbol y las grandes ligas del Tío Sam, el opio del usuario medio de videojuegos, el panorama es desolador.

Valga como ejemplo el tenis, una disciplina de la que no hemos recibido ni un mísero peloteo desde hace un lustro, sin contar el olvidable Mario Tennis: Ultra Smash de Wii U.

Ahora que Rafa Nadal y Roger Federer vuelven a estar en la pomada, echo en falta que 2K, SEGA o EA nos sirvan en bandeja nuevas entregas de Top Spin, Virtua Tennis y Grand Slam Tennis.

También el boxeo ha besado la lona, y no hay ni rastro de Fight Night o Ready to Rumble, relevados por los golpes bajos de las artes marciales mixtas, alias UFC, aunque los amantes del noble deporte, al menos, tienen el sucedáneo de ARMS.

La mengua de los juegos deportivos se observa en el simple hecho de que no hubiera un título para sacar rédito a los Juegos Olímpicos de Río 2.016.

Tuvimos el de Mario y Sonic, sí, pero me refiero a experiencias realistas.

Por ejemplo, en Londres 2.012, SEGA sí que aprovechó la licencia para sacar tanto el Mario y Sonic de rigor en consolas de Nintendo como otro juego puramente deportivo para PS3, Xbox 360 y PC.

Hay estudios pequeños que tratan de puntuar en el mal llamado polideportivo, pero lo cierto es que los juegos de rugby, balonmano o ciclismo que llegan cada año a las tiendas tienen mecánicas y gráficos antediluvianos, de espanto.

Echo de menos aquellos tiempos en que las compañías grandes se atrevían a soltarse la melena con rarezas, como Rockstar con el ping pong de Table Tennis, Nintendo con las motos de agua de Wave Race o Activision con su skate avalado por Tony Hawk – hagamos como que la penosa entrega de 2.015 nunca ha existido -.

En ese sentido, hay que aplaudir a Ubisoft por el riesgo que tomó hace algún tiempo con Steep, que abrazó otras disciplinas olvidadas, como el snowboard o el esquí.

Por desgracia, ni siquiera aferrarse a un deporte de masas asegura nada, como demuestran PES, en clara decadencia comercial – que no jugable – o NBA Live, tan de baja forma que EA ha vuelto a dejarla fuera de su convocatoria este año.

Aunque en menor medida, tampoco los deportes de motor han escapado al retroceso.

Los juegos de velocidad venden menos que antes, y basta con fijarse en la línea histórica de Gran Turismo o Forza Motorsport.

Eso ha hecho que muchas sagas icónicas se hayan quedado en el limbo: Project Gotham Racing, Burnout, Ridge Racer, Sega Rally, Midnight Club, GRID, F-Zero

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.