DESAPARECIDAS AL CAMBIAR DE CONTINENTE (PARTE 2)

RARO, RARO, RARO

Si ya de por sí nos encontramos con ausencias inexplicables, no es de extrañar que cualquier cosa que se saliera de lo común no tuviera el más mínimo viso de aparecer por estas latitudes, como las unidades que albergaban múltiples cartuchos – de NES, Master System, Super Nintendo, etcétera – que se fabricaban de manera expresa para hoteles y similares.

Las versiones integradas eran otro buen ejemplo, como los combos de consola y televisor que fabricó Sharp C1 para la Famicom y SF1 para la Super Famicom -, el que haría Aiwa a partir de un Mega CD y, quizá el que más cerca estuvo de caer por aquí y a la vez más deseado y conocido en su día, el Wondermega de JVC.

Todos estos artilugios eran originarios de Japón, algunos llegaron a América y ninguno a Europa.

LA ESPAÑA PROFUNDA

El caso europeo era complicado en sí mismo al hablar de las primeras consolas, pero el español lo fue aún más por su pequeño mercado potencial.

La Atari 2600 y los variados Pong fueron vendidos por aquí de una manera mínimamente seria, y las Intellivision, ColecoVision y Vectrex oficialmente llegaron a Europa, pero a España fueron traídas por importaciones en pequeñas cantidades.

Un caso especial fue el de la Odyssey 2, ya que en nuestro continente apareció como Philips Videopac para aprovechar la fuerza de la empresa holandesa y representó la “primera vez” con los videojuegos para muchos aficionados.

Sobra decir que los sistemas que lo pasaron mal en América no tuvieron oportunidad alguna aquí.

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X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados.
Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico.
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