DETALLES VISCERALES EN EL MORTAL KOMBAT DE SUPER NINTENDO

Mortal Kombat revolucionó el género de la lucha a principios de la década de los noventa gracias a sus espectaculares gráficos digitalizados y a un uso abusivo de todo tipo de acciones violentas, siendo posible rematar al rival de la forma más cruenta posible, dando lugar a los característicos Fatalities.

Dado el éxito que cosechó el programa su conversión para los diferentes sistemas domésticos no se hizo esperar.

SEGA se desmarcó en esta contienda permitiendo que su consola estrella de 16 bits, Mega Drive, mantuviera intacto el grotesco espectáculo que se producía cuando la sangre salía a borbotones con cada golpe efectuado o recibido, causando estragos entre los distintos contendientes.

Para conseguir este deseado espectáculo visceral era necesario ejecutar previamente una combinación de botones a modo de truco secreto.

Cabe decir que precisamente en esta exageración desmesurada radica el principal atractivo de la saga, más allá de su conseguido acabado visual o su competente sistema de combate.

Por contra, los usuarios de Super Nintendo buscaron en vano una lista de comandos que hiciera posible disfrutar de unos combates cortados por un mismo patrón.

No tardaron en hacerse eco de esta opción todo tipo de jugadores que se contaban entre las filas de usuarios del “cerebro de la bestia” asegurando haber encontrado una mágica solución a este pequeño inconveniente.

Sin embargo, como el tiempo ha demostrado, este tipo de rumores infundados resultaron no ser ciertos, puesto que la versión de Nintendo fue censurada con motivo de la política restrictiva de la compañía nipona.
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