DONKEY KONG COUNTRY 3: DIXIE KONG’S DOUBLE TROUBLE!

Donkey Kong Country fue el primer juego desarrollado por Rare en el que utilizaba un personaje patentado por Nintendo.

Un título de sorprendente diseño visual, que puso muy alto el listón tecnológico y se convirtió en el signo de identidad de la sacrosanta compañía.

Nintendo era en aquella época una marca tradicionalmente conservadora, pero permitió que un equipo de desarrollo británico tomara prestado uno de sus iconos para darle un tratamiento tridimensional y crear una saga completamente nueva.

Fue su segunda entrega, Donkey Kong Country 2: Diddy’s Kong Quest, la que disfrutó de mayor predicamiento, pero este juego es el más amplio y completo de la serie.

Lanzado justo antes de la llegada de Nintendo 64, casi nadie le prestó la debida atención en su época.

Incluso desplazó a Donkey Kong del papel estelar y dio paso a dos de las creaciones exclusivas de Rare, Dixie y Kiddy, que no ayudaron precisamente a que el juego se abriese camino en el mercado.

En cualquier caso, la estructura y el control son de una soberbia fluidez, y su diseño abierto permite al jugador desviarse de las sendas habituales y secuencias de niveles que normalmente limitan el juego.

Todo ello dio a Donkey Kong Country 3 un excelente sentido del lugar y la individualidad.

Ese elemento de exploración se hace extensivo a los propios niveles.

En lugar de obligar al jugador a recolectar objetos, a menudo aparece un rompecabezas entre este y la pieza deseada.

El aspecto visual del juego aún llama poderosamente la atención, gracias al extraño diseño de los personajes y a la fluidez de la animación.

Un capítulo creativo y poco convencional que ayudó a cimentar la franquicia y, por supuesto, la colaboración entre Nintendo y Rare, que habría de dar como resultado algunos de los mejores juegos de la década posterior.

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