DONKEY KONG JR.

Hubiese sido de extrañar que Nintendo no aprovechase el increíble éxito mundial de Donkey Kong para proponer una continuación de las aventuras del, por aquel entonces, carpintero de mono rojo.

Pues bien, en el nuevo juego, tras liberar a su novia de las garras del odioso simio, el bigotudo capturó y encerró al gorila en una jaula.

¡Se había convertido en verdugo!.

Aunque poco importaba, pues nos poníamos en la piel de Kong Jr. para ayudar a su indefenso padre y tratar de liberarlo.

En nuestro camino, como de costumbre, teníamos que evitar mil y una trampas: cadenas de metal carnívoras y depredadores con alas trataban de cerrarnos el paso e impedir que nos hiciésemos con las preciadas llaves del candado.

Por otra parte, aparecían distintas frutas para consolarnos e incrementar nuestra puntuación a lo largo de los cuatro niveles del juego.

Como en la primera parte, este nuevo episodio presentó un contenido lúdico y técnico muy elaborado, y poco o nada tenía nada que envidiar a la competencia.

No en vano, Donkey Kong Jr. fue otro gran éxito comercial, tal como la compañía había previsto.

Por consiguiente, también fue – al igual que su predecesor – el centro de múltiples conflictos.

Señalemos, por ejemplo, el que estalló entre Nintendo e Ikegami, empresa hasta entonces encargada de programar los juegos ideados por los creativos de Kioto.

Fueron ellos quienes programaron el primer Donkey Kong, y acusaron a Nintendo de haber utilizado y modificado sin autorización los mismos datos para realizar este nuevo episodio.

Sin embargo, parece que las partes alcanzaron un acuerdo amistoso y el asunto no fue a mayores…

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X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.