DOUKOKU SOSHITE

Después de hablaros de determinados juegos subidos de tono del calibre de Can Can Bunny, Dead or Alive Xtreme Beach Volleyball, Graduation S, Lots of Mothers, Larry, o Rapelay, y a falta de comentar algunos que gozan de cierto renombre tales como el popular Dokyusei IF, le ha llegado el turno a otro de los títulos de Saturn de temática adulta.
.

Causando gran expectación desde el día de su lanzamiento, concretamente el 26 de febrero del año 1.998, Doukoku Soshite no tardó en alcanzar los primeros puestos en las listas de ventas niponas debido a sus elaborados gráficos, tan atractivos como sensuales; aunque por desgracia seguía siendo inaccesible para todos aquellos que no dominasen con soltura el dialecto japonés.

El primer intento de Data East por entrar a formar parte de ese selecto grupo de desarrolladores que producen juegos adultos para consola, donde la empresa ELF era la líder indiscutible del sector, dio como resultado un éxito rotundo.

La buena aceptación que tuvo Doukoku Soshite no se explica tan solo por sus bellos gráficos y sus situaciones más o menos explícitas, que como es costumbre en el género tienden a mostrar de forma reiterada a jóvenes muchachas (estudiantes casi en su totalidad), en unas posturas que invitan al amor.

A este ya de por sí explosivo cóctel es preciso añadirle un tétrico argumento, muy en la línea la serie Clock Tower, donde el jugador deberá asumir el rol de un estudiante que, tras perder el conocimiento en un trágico accidente de tráfico, despierta en el interior de una lúgubre mansión.

En su deambular por los pasillos tratando de buscar una salida se encontrará con otros afortunados y desconcertados supervivientes, que en la mayoría de casos serán colegialas un tanto faltas de cariño, con las que intercambiará todo tipo de fluidos corporales.

Cuando no esté seduciendo atractivas jovencitas, el usuario deberá conversar con otros tantos personajes y recolectar diversos objetos haciendo uso del puntero, muy en la línea de las aventuras gráficas habituales en el mundo del PC.

El lastre que arrastra este programa de cara a los aficionados occidentales, como decía, vuelve a ser el idioma, que se antoja una barrera insalvable.

Para que os hagáis una idea aproximada, si en el mítico Can Can Bunny los textos ya resultaban un importante inconveniente, en el título que nos ocupa conseguir avanzar en la trama sin entender el lenguaje nipón acaba por convertirse en todo un imposible.

No en vano, si hay algo que destaque en Doukoku de entre todos los juegos eróticos disponibles para Saturn, es que cuenta con la nada despreciable cifra de hasta veinte finales bien diferenciados.

.

Esto se traduce en que el recorrido puede variar de una partida a otra, inspeccionando algunas habitaciones y dejando el resto por descubrir; un rotundo acierto para aquellos que sepan seguir de cerca la historia, pero un completo desastre para el resto de los mortales, que serán incapaces de saber para qué sirven o cómo se utilizan la práctica totalidad de los objetos disponibles.

.

En cualquier caso, independientemente del argumento, el programa alcanza un nivel de erotismo pocas veces visto en Saturn, y del todo impensable en otras consolas.

Este detalle en conjunción con unos gráficos notables, aunque en la mayoría de casos pasan por ser pantallas estáticas, y un conseguido apartado musical, es suficiente para explicar la afición de los japoneses por este videojuego, que llegó a costar alrededor de 6.800 yens de la época.


El lanzamiento del título es otro aspecto que bien merece unas líneas, pues Data East, en colaboración con la cadena de tiendas Sofmap, celebró su salida al mercado por todo lo alto.

Con Akihabara como escenario principal y multitud de vendedoras de Sofmap disfrazadas como las colegialas del programa, obsequiaban con gran variedad de merchandising a los clientes que habían reservado con anterioridad el compacto, como posters, CD‘s y similares.

Además se llegó a poner a la venta en un pack que fue considerado por mucho tiempo como un objeto de deseo, bautizado para la ocasión como Special Premium Pack, que incluía una caja doble que traía consigo tres trading cards, un detallado libro de ilustraciones donde las protagonistas absolutas eran las féminas de la aventura, y un CD de audio que permitía escuchar gemir a estas apasionadas colegialas, con más ganas de fiesta que miedo en el cuerpo parece ser.

Cuentan las malas lenguas que más de un usuario llegó a desgastar el CD de tanto escucharlo, aunque esa ya es otra historia que aquí no vamos a tratar…

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados.
Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico.
Pasad, pasad… bajo vuestra propia responsabilidad.