EL ORIGEN DE PLAYSTATION PARTE 3

Pese a los logros conquistados, el destino de la futura PlayStation aun se mostraba incierto.

De forma estratégica, y siempre buscando ganarse el favor de los aficionados a los arcades, Sony se dedicó a producir en masa placas de PSX para después distribuirlas entre los salones recreativos como si de nuevas coinops se tratasen.

Y con este movimiento consiguieron que los propios jugadores hiciesen las labores de testeadores de la consola sin que fueran conscientes de ello.

Este particular experimento sirvió además para elegir el juego que debería acompañar a la máquina en el momento de ponerse a la venta, y el candidato resultante fue el soberbio Ridge Racer, un arcade de conducción desarrollado por Namco que explotaba con maestría los gráficos en 3D que tanto preocupaban a Kutaragi.

A estas alturas la plataforma ya se había dado a conocer en diversas ferias a nivel mundial, pero Sony aun se guardaba un golpe de efecto que vino de la mano de Psignosis, la célebre empresa británica creadora del mítico Lemmings, que fue adquirida por la compañía japonesa.

Esta decisión disgustó especialmente a los ejecutivos y accionistas, que consideraban que el precio de compra pactado de 48.000.000 dólares era excesivo, si bien era preciso reconocer que a diferencia de las compañías rivales, Sony no disponía de un equipo de programación que trabajara en exclusiva para ellos.

Por fortuna la compra efectuada resultó ser todo un acierto, pues la desarrolladora británica fue la culpable de obras del calibre de Destruction Derby y Wipeout, dos de los primeros juegos disponibles para la consola que alcanzaron unas cifras de ventas estratosféricas en todo el globo, y también sirvieron para impulsar las ventas de PlayStation con una facilidad pasmosa.

Pero los aportes de Psignosis al despegue de la plataforma no terminaron ahí, puesto que con la experiencia ganada en el ámbito del PC llegaron a desarrollar una herramienta conocida como PSYQ que fue distribuida entre el resto de empresas contratadas por Sony.

Y esta fue la primera gran victoria del imperio PlayStation, de las muchas otras que le seguirían.

Apenas 6 meses le bastaron a Namco para dar por terminada una conversión directa de Ridge Racer, de modo que pudo estar finalizado y listo para comercializarse el día 3 de diciembre del año 1.994, coincidiendo con el lanzamiento de la máquina.

De modo que a un módico precio de 39.800 yenes, unos 400 euros de la época, los japoneses no pudieron resistir la tentación y llegaron a agotar la totalidad de existencias disponibles en apenas unas horas.

El catálogo de juegos que era posible adquirir en ese primer día constaba de Ridge Racer, Crime Crackers y finalmente el King‘s Field.

Las primeras impresiones fueron inmejorables, y todos aquellos que pudieron adquirir una consola quedaron maravillados por sus prestaciones.

Curiosamente algunas de las mejores críticas vertidas se referían muy especialmente al pad de control, que en cierta medida recordaba al de Super Nintendo, pero hacía posible manejar con soltura a los distintos personajes dentro de un entorno tridimensional.

Siguiendo con los pads de control, coincidiendo con el lanzamiento de la consola se puso a la venta el NegCon, un mando analógico diseñado por Namco capaz de medir la presión que ejercía el jugador.

Cabe destacar que los primeros modelos de PlayStation disponían de un puerto paralelo que hacía posible futuras ampliaciones, además de S-Video y salidas coaxiales de audio.

Sin embargo todos estos elementos fueron desapareciendo de forma progresiva, tratando de abaratar siempre los costes de producción.
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