FELONY 11-79

Seguro que en alguna ocasión os han presentado un chico, o chica, de gran belleza, y al oír su nombre – Proculo, por ejemplo -, os habéis preguntado en qué estaban pensando sus padres cuando lo bautizaron.

Algo así le ocurre a Felony 11-79.

Conocido en Japón como Runabout, Felony 11-79 es una réplica casi exacta de aquel programa de coches en que destrozar todo a nuestro paso no sólo no estaba mal visto, sino que nos reportaba pingües beneficios.

Criticable desde el punto de vista de la Dirección General de Tráfico o desde cualquier punto de vista del civismo y urbanidad, esta forma de entretenerse al volante es obra de la compañía ASCII y los programadores de Climax.

El juego es un verdadero espectáculo gráfico, con un sensacional y cuidado diseño de escenarios y coches, y un nivel técnico entre los mejores del género en PlayStation.

Una mecánica absolutamente de recreativa, veintitantos vehículos diferentes a conseguir, tres recorridos con unas dimensiones enormes, más elementos móviles que ningún otro título coetáneo y una jugabilidad ejemplar, hacen de Felony 11-79 un producto de interés en el que sólo se pueden criticar muy pocas cosas.

Una, sin duda la más importante, es que el paso a PAL no ha sido todo lo acertado que cabría esperar y los márgenes de pantalla son tan grandes que hacen que muchos de los coches, por aplastados y bajos, parezcan lanchas.

En segundo lugar, pero ya incluido en el apartado de cosas deseables que habrían aumentado su interés, estarían una opción para dos jugadores simultáneos, varios circuitos más o algún modo extra de juego.

Dicho esto, analicemos lo que os encontraréis.

Felony 11-79 es un juego con un planteamiento básico – tres circuitos con tres misiones – al que se le van añadiendo otra serie de objetivos para lograr el resto de coches ocultos.

Completar la primera parte del juego, es decir, acabarse los tres primeros circuitos, es bastante sencillo y sólo requiere de unas cuantas partidas.

Conseguir el resto de objetivos es ya una cuestión más peliaguda y donde Felony 11-79 alcanza su verdadera dimensión.

Cosas como acabarse los circuitos cumpliendo los objetivos principales y en un tiempo récord, con varios millones de dólares en destrozos o sin romper absolutamente nada, son ya palabras mayores que requerirán un conocimiento y un dominio total de los recorridos y vehículos.

Esta es la parte más emocionante y donde más disfrutaremos – y nos despertaremos – con Felony 11-79.

Antes de terminar hay que resaltar otro aspecto brillantísimo del juego y que reside en su extraordinaria banda sonora.

Son sólo unos cuantos temas al estilo de los sesenta, pegadizos y rítmicos, que volverán locos a los que gusten de las composiciones que elige Tarantino para sus películas.

En resumen, Felony 11-79 es una variante atrevida, original y tremendamente espectacular del clásico juego de coches para PlayStation.

Pese a la escasez de recorridos, la variedad de objetivos secundarios hacen de él un programa completo y con bastantes horas de juego.

Si hubiera tenido una mejor conversióna PAL, estaríamos hablando de uno de los mejores títulos del momento… bueno, por eso y por el nombre que aquí se le ha dado, que son sus únicas asignaturas pendientes.

COCHES

En un principio os tendréis que conformar con los cuatro vehículos iniciales, pero en Felony 11-79 hay un total de veintidós artefactos pilotables, nada menos.

RADAR

En el comienzo de la misión segunda observaréis cómo vuestra velocidad es controlada por el radar al pasar los cien kilómetros por hora.

Si lo superáis por ochenta y ciento veinte, obtendréis más coches.

EN SÍNTESIS

Aunque todo está muy bien, y tanto los escenarios como los coches son la repera, la salvaje conversión a PAL arruina parte de su encanto.

En lo sonoro, hay pocos temas pero son de una calidad extraordinaria y de los que tatarearás mientras juegas; si os gustan las películas de Tatantino, alucinaréis.

El resto de sonidos son abundantes, bien realizados y con alaridos de los peatones casi atropellados muy divertidos.

Por último, conviene recordar que tres circuitos son pocos, pero se compensa con las misiones para obtener los coches extra.

Otros modos de juego le habrían convertido en uno de los mejores.

Así pues, Felony 11-79 es un gran juego por su realización, planteamiento y tremenda originalidad.

En un género tan concurrido, eso ya es motivo suficiente como para tenerlo muy en cuenta.

PROS Y CONTRAS

A destacar su mecánica de juego, sus escenarios y, por supuesto, los coches.

Eso sí, la conversión a PAL está entre las peores que uno pueda recordar.

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X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.