FRANKIE GOES TO HOLLYWOOD

Incluso hoy en día los aficionados a los juegos retro tienen dudas acerca de la impresión que les causaron los directivos de Ocean a sus trabajadores en el lejano año 1.985, cuando hicieron público el que iba a ser su futuro lanzamiento.

Por aquel entonces, la empresa desarrolladora había firmado un acuerdo con el productor discográfico Trevor Horn para lanzar al mercado un título basado en su grupo fictício Frankie Goes To Hollywood, de plena actualidad en el año que nos ocupa gracias a los éxitos que sonaban en la gran mayoría de discotecas del momento, tales como Relax.

Lo absurdo de este pacto obligó a los desarrolladores a dar rienda suelta a su imaginación, y por ello, el jugador se verá sorprendido con un peculiar protagonista cuyos huesos, virtualmente hablando claro, han dado en un triste y gris barrio suburbano del que debe alejarse en la medida de lo posible, para lo que será necesario acumular un determinado número de Puntos de Personalidad, con los que encaminará sus pasos hacia la Cúpula del Placer, ese santo Grial propio de los años ochenta.

Y así, el desarrollo resulta cuanto menos peculiar.

Estos preciados puntos estarán a nuestra disposición una vez usemos determinados objetos que nos darán acceso a una dimensión paralela, en la que tendremos que afrontar una serie de minijuegos arcade, sirvan a modo de ejemplo aquella rareza bautizada con el nombre de Talking Heads, un matamarcianos en toda regla donde las cabezas de Ronald Reagan y Chernenko, por entonces premier soviético, acosaban verbalmente al jugador, o bien la estrambolica galería de tiro donde los blancos pasaban por ser fotos de Margaret Tatcher y Andy Warhol.

Llegados a este punto, sería preciso realizar una breve reflexión.

Tratándose de un grupo musical declarado y orientado hacia el público gay, bien podrían interpretarse todas estas referencias y actitudes como la odisea de un homosexual confeso que decide escapar de su pequeña e intransigible ciudad en busca de barrios mayores más acordes con sus gustos y tendencias.

Más aun si tenemos presentes las constantes referencias que se hacen a todo tipo de actitudes e incluso alusiones a determinados elementos, entre los que tienen cabida las drogas, pues es preciso tomar píldoras del placer para hacerse con algunos de estos preciados puntos, entre tantas otras cosas que el usuario deberá descubrir por su propia cuenta y riesgo.

Técnicamente, resulta una rareza incluso a día de hoy, con un desarrollo inspirado en el uso de las típicas ventanas que se van abriendo a nuestro paso.

Pese a lo poco usual del título, fue el mismo Horn el encargado de dilapidar sus ventas, pues al poco de ser comercializado, éste hizo público que en realidad el grupo de Frankie Goes To Hollywood era una mera farsa, por lo que el volumen de negocio de este desafortunado juego sufrió un serio revés del que ya no pudo recuperarse.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.