GRABBED BY THE GHOULIES

Compañía estrella + cel-shading + argumento simple + ingentes dosis de mamporros = fracaso comercial absoluto.

Desde que existen las consolas y los intereses económicos que las acompañan han existido también las exclusivas, juegos a priori atractivos que podían hacer que el público se decantase por una consola y no otra.

Y como consecuencia de ello, aparecieron los fichajes estrella, la conversión de empresas independientes en empresas directamente dependientes de la compañía fabricante de determinada consola.

Y así Microsoft llegó con su recién nacida Xbox y una chequera en blanco firmada: se hizo con los servicios de Bungie, compró Oddworld InnhabitantsOddworld: Munch’s Oddysee iba a ser un juego de PS2 hasta que Microsoft llegó con su maletín – y, en lo que fue el movimiento más sonado de todos, compró Rare.

Hasta la fecha Rare se había labrado un camino intachable en el mundo de las consolas de Nintendo, tras su era gloriosa en los ordenadores de 8 bits bajo el nombre de Ultimate Play The Game.

Trabajando para Nintendo habían lanzado éxitos de la talla de la saga Donkey Kong Country o el espectacular Killer Instinct, revitalizando una Super Nintendo que parecía no ser capaz de dar más de sí.

En Nintendo 64 conjugaron juegos de serie media como Blast Corps con auténticos bombazos como Diddy Kong Racing, Banjo-Kazooie, Conker’s Bad Fur Day, y el que seguramente sea el primer first person shooter importante nacido exclusivamente en una consola: Goldeneye, seguido del no menos importante Perfect Dark.

La alianza de Rare con Nintendo estaba destinada a continuar con GameCube como second party que era, pero es entonces cuando Microsoft llegó con su famoso maletín, consciente de estar a la caza y captura de una fábrica de éxitos – justo lo que necesitaban para vender su primera consola a un público reticente al cambio -, y se hizo con los servicios de la compañía de Tim y Chris Stamper.

Pronto se comenzó a especular con cuáles serían sus lanzamientos, títulos que Rare había empezado a desarrollar para GameCube: Perfect Dark Zero, Kameo

El tiempo pasaba y el público se impacientaba, y lo que Rare presentó a finales de 2.003 como su primer producto para Xbox no era en absoluto lo que se esperaba: un sencillo juego de aspecto infantiloide llamado Grabbed by the Ghoulies.

Curiosamente el concepto del juego se desarrolló a partir del título, sin material previo alguno, algo poco o nada habitual en la industria.

Así Grabbed by the Ghoulies cuenta precisamente eso, la historia de un secuestro y su resolución: Cooper, el protagonista, debe adentrarse en un extraño lugar habitado por criaturas aún más extrañas con la misión de rescatar a la damisela en apuros de turno, en este caso su novia Amber, secuestrada por esas criaturas.

El argumento es lo bastante cercano a los clásicos beat’em up como para evitar cualquier tipo de confusión respecto al tipo de juego al que nos enfrentamos: en Grabbed by the Ghoulies hay que repartir estopa a diestro y siniestro hasta recuperar a la chica.

Eso no significa que el juego esté exento de cierta profundidad: en cada habitación deberemos someternos a ciertas normas – eliminar sólo a cierto tipo de enemigos, pelear usando sólo armas… -, y si nos las saltamos jamás saldremos de ahí con vida.

A destacar la interactividad con los escenarios, haciendo posible encontrar power-ups y armas casi en cualquier sitio – ¿qué tal una hamburguesa como arma? – aunque, a su vez, en vez de un power-up nos podemos encontrar con un enemigo o un ítem que nos perjudique, por lo que casi cada movimiento que hagamos nos depara una nueva sorpresa.

El combate en sí es divertido una vez uno se hace con el particular sistema de control, algo distinto de lo habitual: stick izquierdo para mover al personaje, stick derecho para golpear, en lugar de utilizar alguno de los botones, y los gatillos se utilizan para controlar la cámara, el aspecto más flojo del juego y que en ocasiones pone en peligro la integridad física de Cooper.

El desarrollo argumental se basa en un estilo a base de viñetas y sentido del humor que sin duda echó para atrás al público más belicoso y amante de los cielos plúmbeos.

Lamentablemente las ventas del juego fueron tan pobres que la historia promete quedar inconclusa para siempre, siendo Grabbed by the Ghoulies el mayor fracaso comercial de Rare hasta la fecha.

Injusto a todas luces, pues es entretenido y con una notable factura técnica.

Probadlo si tenéis ocasión.

LUCHA CONDICIONADA

Someterse a las condiciones que marca cada habitación puede resultar duro en ocasiones, pero enfrentarse a unos diablos ardientes con un extintor de incendios es de sentido común.

NADA ES DEMASIADO VALIOSO

Cooper no dudará en utilizar cualquier cosa como arma para llevar a cabo su rescate.

Insistimos, cualquier cosa.

UN CLÁSICO

“Rescata a la chica”, un argumento del que difícilmente podríamos hartarnos, ejecutado a golpe de cel-shading y con La Parca rondando sobre nuestras cabezas.

ALIANZA POCO PRODUCTIVA

No se puede decir que la producción de Rare haya sido prolífica durante su alianza con Microsoft: en Xbox apenas llegó a producir dos juegos, siendo Conker: Live & Reloaded el segundo y último de ellos.

Dicho juego era un remake de Conker’s Bad Fur Day para Nintendo 64, sin censura y algún que otro contenido extra, además del juego online.

En Xbox 360, por aquel entonces, había lanzado Perfect Dark Zero y Kameo: Elements of Power, además de un remake de Jet Pac para XBLA y dos juegos de Viva Piñata.

Y ya se esperaba la tercera entrega de Banjo-Kazooie, del que quizá hablaremos en alguna futura ocasión.

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X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.