GRANDES BEAT’EM UP CLÁSICOS

El género del “yo contra el barrio“, con adalides como Capcom, SEGA y Technos, nos brindó incontables alegrías en los 80 y 90 a base de mamporros, jefes, cooperativo…

He aquí algunos de sus máximos referentes.

KUNG-FU MASTER

Inspirada en la película de Jackie ChanLos supercamorristas” y adaptada a múltiples formatos, esta recreativa fue una precursora del beat’em up.

El protagonista era Thomas, un maestro que debía adentrarse en el Templo del Diablo para rescatar a su amada.

No tenía profundidad de campo, pero ya sentaba las bases del género en sus cinco fases.

RENEGADE

Adaptación arcade del Nekketsu Kouha Kunio-Kun de Technos, este juego fue un paso más en la evolución del beat’em up, al introducir ya el movimiento de profundidad, “hacia arriba y hacia abajo” de la pantalla.

En él, controlábamos a un vigilante que debía darles de tortas a oleadas de macarras para salvar a su novia.

Se adaptó a otros muchos sistemas.

COMIX ZONE

En su afán transgresor, muy notorio en la época de Mega Drive, SEGA se sacó de la manga esta genial rareza.

Su protagonista, Sketch Turner, era un dibujante que caía preso en un cómic por cuyas viñetas debía avanzar, líandose a guantazo limpio con toda suerte de engendros y con un argumento que se desarrollaba mediante “bocadillos“.

DUNGEONS & DRAGONS: TOWER OF DOOM

Si hay una compañía que haya cultivado el beat’em up, ésa es Capcom.

Una muestra es este título, basado en el famoso juego de mesa, que contaba con cooperativo para cuatro jugadores, así como una mecánica que tiraba de hechizos y armas arrojadizas.

Había varias bifurcaciones a lo largo de la aventura.

DOUBLE DRAGON

El sucesor de Renegade está considerado como el verdadero padre de lo que se entiende por beat’em up.

Sus protagonistas eran Billy y Jimmy Lee, dos hermanos expertos en artes marciales que debían rescatar a una chica de las garras de una banda.

Si se jugaba en cooperativo, al llegar al final, los dos se batían en duelo por su amor.

GOLDEN AXE

SEGA adaptó a Mega Drive una de sus recreativas más célebres con una versión muy extendida.

A diferencia de otros beat’em up de finales de los 80, se ambientaba en entornos de fantasía medieval, con un enano, un fornido guerrero y una amazona que podían invocar poderosas magias, además de cabalgar sobre diversas criaturas.

CADILLACS AND DINOSAURS

Este clásico de Capcom no salió nunca de los salones recreativos, pero era tan peculiar como genial.

Basado en el cómic “Xenozoic Tales“, se ambientaba en un futuro alternativo en el que los dinosaurios habían vuelto a la Tierra.

Contaba con cooperativo para tres jugadores y concedía gran importancia al uso de armas de fuego.

TMNT IV: TURTLES IN TIME

Konami tuvo una mina de oro en las Tortugas Ninja, en una época en la que la serie de dibujos animados era un fenómeno.

Por eso, adaptó a SNES una de sus recreativas más célebres, en la que Leonardo, Donatello, Michelangelo y Rafael viajaban en el tiempo para detener a Krang y Schredder.

FINAL FIGHT

Iba a ser una secuela del primer Street Fighter, pero el éxito de Double Dragon hizo que Capcom lo transformara en un beat’em up que, a la postre, se convertiría en una de las sagas más icónicas de su historia.

Contaba con tres personajes seleccionables: Cody, Guy y Mike Haggar, un alcalde justiciero que luchaba en las calles para rescatar a su hija Jessica.

STREETS OF RAGE

Para muchos, su secuela es mejor, pero el primer Streets of Rage es una maravilla que aún reverbera hoy en día, en parte gracias a la brutal banda sonora de Yuzo Koshiro.

Tres ex-policías, llamados Adam Hunter, Axel Stone y Blaze Fielding, arriesgaban sus vidas en un desarrollo en el que teníamos el apoyo de un coche patrulla.

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