GUNPEY

La historia de Gunpey es la de dos grandes visionarios en la industria del videojuego.

El primero es Gunpei Yokoi, la mente prodigiosa que está detrás de Game Boy, cuya extensa e insigne carrera con Nintendo tuvo un fin ignominioso tras el fracaso de Virtual Boy – una consola pionera aunque con fallos considerables -, y cuya vida tuvo un fin aún más trágico debido a un accidente de tráfico.

El segundo es Tetsuya Mizuguchi, un creador de fecunda inventiva y enorme talento.

Probablemente uno de los legados de Yokoi sea toda la industria del videojuego tal y como la conocemos en la actualidad.

¿Dónde estaría hoy el enfoque tan comentado de los juegos de Nintendo, la Estrategia del Océano Azul, de no ser por Game Boy?.

Otro de sus legados es Gunpey.

El título, que inició su andadura como un puzzle estándar para WonderSwan, de Bandai – también diseñada por Yokoi -, al final acabó en manos de Q Entertainment, de Mizuguchi, que le dio un aire más moderno para DS y PSP.

Como sucede en Tetris, el objetivo del juego consiste en construir líneas a partir de fragmentos que descienden de la parte superior de la pantalla, y limpiar esta antes de que se llene de fragmentos inconexos.

Al igual que los rompezabezas portátiles Lumines y Every Extend Extra de Mizuguchi, la atractiva mecánica de acertijo que conforma el núcleo del juego es realojada en una estructura concebida a partir de las luces de colores y los sonidos de la cultura de club que tanto gusta a Mizuguchi.

De hecho, después de empezar con títulos como Sega Rally, la carrera posterior de Mizuguchi parece un intento de destilar paz, amor, luces de neón y ritmos de club en forma de videojuego.

Es un gran acierto que uno de uno de esos intentos fuera Gunpey, en memoria de uno de los visionarios de la industria más cruelmente ignorados.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.