HIGH SEAS HAVOC

High Seas Havoc Sega Genesis Pixel Art

Los piratas están de moda.

Y no me refiero a los que tanto daño causan en este mundillo, sino a aquellos lobos de mar que en los siglos XVII y XVIII surcaban los océanos portando mapas marcados con grandes X, bebían ron como si de un redactor de Xtreme Retro durante la jornada laboral se tratase, y jugaban al gato y el ratón con los almirantes ingleses y españoles.

Quizá sea por culpa de Johnny Depp, pero la figura del corsario es hoy en día un valor en alza.

Y qué mejor forma de volver a los videojuegos que disfrutando, una vez más, de uno de los mayores clásicos que nos ha brindado el manido género de las plataformas.

OBG-22-HSH1-620x

Lanzado originalmente para Mega Drive, allá por el lejano 1.993, High Seas Havoc propone a los aficionados una serie de retos variados que reflejan – de una forma bastante idealizada y romántica – la vida de uno de estos valerosos bucaneros, representado para la ocasión por una amigable nutria.

Huelga decir que este cartucho se perfila como una de las mejores imitaciones del laureado Sonic, aunque por fortuna mantiene una fuerte personalidad y un sistema de juego bien diferenciado según el momento.

tumblr_m73yw5tnny1qd4q8ao1_400

Enfrentamientos navales y por tierra, exploración de los más diversos escenarios a fin de rescatar a la sufrida damisela en cuestión, y un larguísimo etcétera para conseguir una codiciada esmeralda de infinito poder.

La mecánica, pese a su escasa originalidad, funciona realmente bien, y supone un soplo de aire fresco para la industria actual, atestada de juegos de conducción, deportivos y FPS.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.