INDIANA JONES AND THE LAST CRUSADE

El incombustible profesor universitario y aventurero en sus ratos libres se encuentra metido de lleno en la búsqueda del Santo Grial por los circuitos de las 8 bits de Nintendo.

Las seis fases en que se divide este Indiana Jones and the Last Crusade, tanto en NES como Game Boy, están inspiradas en escenas de la película del mismo título.

Así, la aventura transcurrirá desde el tren circense, las catacumbas en la catedral de San Marcos o el castillo de Brunwald, hasta la cueva que guarda la copa donde bebió Jesucristo en la Última Cena.

Para hacer frente a las dificultades que habrás de superar junto a Indy, contarás, aparte de tus hábiles deditos, con unas pistolas que te serán muy útiles en las fases superiores, así como un polivalente látigo que además de eliminar nazis y toda clase de bichos, podrá utilizarse a modo de liana.

Pero cuidado, porque el tiempo se convertirá en una amenaza implacable que se irá acentuando fase tras fase, mientras no encuentres el ansiado reloj de arena que te proporcionará dos minutos más de aventura.

Y no te despistes al ver que los sprites del buen Doctor Jones y el resto de personajes presentan una extraña aureola – dudo que sea de santidad -; lo que junto a la escasez de colores en la versión para NES recuerda a los lejanos tiempos del Spectrum.

Se trata de un simple par de detalles que pasan más desapercibidos en la portátil, si bien ésta presenta un forzado scroll.

VERSIÓN PARA NES

Poco se puede decir de un juego con tirones evidentes en el scroll, escenarios monocromos y un protagonista sacado de la era Spectrum.

Simplemente, que no llama la atención.

VERSIÓN PARA GAME BOY

Si ya de por sí la versión para NES es simplona, el retraso en su lanzamiento para Game Boy le resta aún más interés a un juego que por sí mismo no presenta demasiados alicientes.

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X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.