JEFF MINTER

Con una poblada barba, pelo largo y portando unas singlares gafas, Minter se aproxima bastante al arquetipo establecido de los programadores de videojuegos a principios de la década de los ochenta.
Pero si miramos más allá de los cánones de la época, nos encontramos con un programador capaz de desarrollar brillantes remakes de los matamarcianos más populares de aquellos años dotando de un especial protagonismo a las llamas, unos animales a los que les profesa cierta devoción.
Y es que su manera de hacer resulta rara incluso para los más excéntricos, siendo aclamado y aborrecido a partes iguales.
Tristemene los videojuegos programados por este hippie reciclado son mucho menos conocidos que sus extravagancias.

En palabras del propio Jeff Minter: “siempre he mantenido una relación especial con los ungulados, sobre todo con los camélidos.
Desde los trece o los catorce años.
Y como las llamas son unos camélidos tan bellos, no es de extrañar que acabase completamente loco por ellas“.
A estas alturas a nadie le sorprende la pasión que le suscitan estos animales al polémico desarrollador.
Tanto es así que en el año 1.982 creó su propia compañía a la que bautizó con el nombre de Llama-Soft.
Su primer título fue nada menos que el Andes Attack, un clon del mítico Defender – del que llegó a realizar un notable remake conocido como Defender 2000 años más tarde -, donde las naves espaciales habían sido sustituidas por llamas.

A esta rareza le siguieron otras no menos singulares, tales como Llamatron – una suerte de parodia del popular Robotron -, Attack of the Mutant Camels y su secuela The Revenge of Mutant Camels.

Pero independientemente de la devoción que le profesa el artista a tan carismáticos animales, tiene unas ideas preconcebidas acerca de lo que se supone debe tener un buen videojuego: “Ante todo, una buena historia.
Y si además se le da un toque psicodélico, pues tanto mejor“.

Bajo estas premisas no es de extrañar la fama alcanzada por muchas de sus obras, debido en parte a sus continuas referencias a los programas más clásicos, como es el caso de Tempest 2000, así como a algunas de sus creaciones de novedosa factura, como bien puede apreciarse en el notable Gridrunner.

Sin embargo, su forma de entender los negocios lo llevó a involucrarse con ordenadores y consolas que estaban condenados al fracaso, en especial si nos referimos al sistema Pocket PC o a la Jaguar de Atari, hecho que dificultó enormemente que su prestigio como programador se viera acrecentado.

No en vano, uno de sus últimos proyectos destinado para la Game Cube de Nintendo, un matamarcianos lisérgico que responde al nombre de Unity, ni siquiera llegó a ver la luz; aunque por fortuna si fue posible aprovechar su interfaz gráfica para desarrollar otros juegos para la XBOX 360.

Defensor a ultranza de los animales, Minter continúa firmando todos sus programas con el seudónimo de Yak a modo de homenaje a estos peculiares ungulados, así como también a una época en la que tan solo era posible introducir tres caracteres en todos aquellos añejos paneles de los high scores.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.