JUICED 2: HOT IMPORT NIGHTS

THQ exprimió su saga de conducción en el salto a la pasada generación.

Juiced 2: Hot Import Nights es uno de esos juegos que no pretende revolucionar el mercado con propuestas innovadoras, pero que consigue con efectividad lo que sus programadores pretendían: ofrecer un arcade de carreras completo, divertido y espectacular.

Aunque en muchas ocasiones no puede escapar de la sensación de haber ofrecido esto mismo muchas veces.

Los cambios con respecto al primer Juiced son muchos: la ciudad imaginaria a pleno sol se cambia por parajes reales – el Coliseo de Roma, San Francisco, la Torre Eiffel – bajo la luz de la luna.

La cosa gana en espectacularidad gráfica por todos lados; pese a no llegar a la excelencia de otros juegos coetáneos, sí que exprime las bondades de la pasada generación – y con la anterior hace otro tanto, resultando este esfuerzo mucho más meritorio – con bastante acierto y suavidad en su motor gráfico, tanto en el modelado de los vehículos – el juego ofrece un garaje lo suficiente amplio de deportivos y utilitarios modificados de todas las épocas y fabricantes – como en el de los entornos.

Cabe destacar que, pese al lógico abismo que existe entre las versiones PS3/Xbox 360 – prácticamente idénticas, por cierto – y las de PS2/PSP – con estas dos pasa tres cuartos de lo mismo -, la fluidez del motor gráfico es mayor en estas últimas.

Quizás se deba a la mayor maestría y experiencia con la que contaban los programadores a la hora de trabajar con estos sistemas, pero no deja de ser curioso este detalle.

El modo principal de juego vuelve a enredar con el tuning – de forma sencilla e intuitiva pero con muchas posibilidades, sobre todo en lo estético, ya que la parte mecánica, la más aburrida, se ha simplificado mucho -, con las apuestas monetarias – que constituirán la forma más rápida, aunque también la más arriesgada, de hacernos con una buena cantidad de dinero –, e introduce algunos elementos nuevos como el ADN del conductor – el comportamiento que el jugador tenga en las distintas carreras irá definiéndolo – y la necesidad de ir completando una serie de objetivos en las carreras para ir avanzando – intimidar a diversos contrincantes, superar una velocidad determinada… -.

Todos estos elementos conjugados hacen que el desarrollo de esta modalidad principal bautizada como Trayectoria sea bastante variado y divertido.

Además, se han eliminado algunos apartados molestos que estropeaban la primera entrega, como aquel incomprensible calendario de pruebas.

En cuanto al control, sigue basándose en el control del derrape a altas velocidades como clave para lograr la victoria.

Al principio no harás más que chocarte contra los guardarraíles, pero en cuanto le pilles el truco al estilo de conducción la cosa mejorará bastante.

Sin duda, Juiced 2 tenía todo lo necesario para convertirse en uno de los preferidos de los amantes de la velocidad, aunque tuvo que enfrentarse a una dura competencia y, sobre todo, a unos usuarios que empezaban a estar algo cansados de experimentar la misma propuesta una y otra vez, por muy bien realizada que estuviera.

En cualquier caso, una de sus mayores virtudes, y algo que podía redimirle en cierto modo de su falta de espíritu de riesgo eran sus capacidades online.

Tanto en PS3 como en Xbox 360 existían multitud de opciones en este sentido.

Se podían disputar carreras sencillas, campeonatos e incluso comprar y vender coches y diseños de las pegatinas para decorarlos.

En PS2 no existían tales opciones, mientras que la portátil de Sony se limitaba al juego mediante el sistema ad-hoc – es decir, consola contra consola en el mismo espacio, sin posibilidades de juego online -.

EN SÍNTESIS

La segunda entrega de Juiced presenta una mecánica similar al juego original, aunque con más posibilidades.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados.
Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico.
Pasad, pasad… bajo vuestra propia responsabilidad.