KIRBY’S DREAM LAND

A día de hoy, Kirby se ha convertido por méritos propios en uno de los personajes insignia de Nintendo, que comparte fama con otros célebres personajes del calibre de Mario, Link, Donkey Kong o Samus, entre otros.

Su primer juego fue lanzado en el lejano año 1992 en Game Boy, una de las consolas más prestigiosas de la historia.

De esta forma, Kirby pronto se ganó el favor de los usuarios de la portátil de Nintendo con sus innovadoras habilidades, que le permitían desde tragarse a los enemigos hasta inflarse cual globo para volar.

Cabe destacar que, una de las habilidades características, la de copiar los poderes de los enemigos del escenario, e incluso combinarlos entre sí, no estuvo disponible hasta la tercera entrega aparecida en Nes.

A grandes rasgos, el juego se trata de un plataformas de scroll lateral, con una dificultad no demasiado pronunciada aunque haciendo gala de una jugabilidad rica en matices, como bien sabe imprimirle la empresa nipona a sus creaciones.

El título está compuesto por un total de 5 mundos que será preciso superar de forma no lineal, con una variedad destacable de situaciones dadas las limitaciones técnicas de la consola en que fue lanzado.

Como era de esperar, para dar por finalizado cada uno de los niveles será preciso enfrentarse a unos jefes finales de tamaño considerable, aunque una vez aprendidas sus rutinas de ataque, no supondrán un mayor problema.

Para garantizar la variedad y enriquecer un poco más la experiencia jugable si cabe, Nintendo tuvo a bien intercalar algunas fases de scroll vertical entre las diferentes pantallas de scroll lateral, que resultan ser las más abundantes.

Pese a las escasas posibilidades que ofrecía la consola a la hora de mostrar gráficos en pantalla, con una paleta compuesta por un total de cuatro colores, visualmente Kirby‘s Dream Land cumple su cometido con creces, contando con un acabado final realmente sorprendente que, incluso con el paso de tantos años, sigue resultando agradable a la vista y no desentona en absoluto, pues tanto el personaje principal como los escenarios y enemigos que componen el juego, son perfectamente reconocibles y equiparables, salvando la lógica distancia tecnológica, a lo visto a día de hoy.

La música, por su parte, acompaña perfectamente a la acción y al desarrollo de la aventura, con melodías alegres y en ningún momento repetitivas, tal como se espera de un título de estas características; el control es simple, pero efectivo y se ajusta en todo momento a las necesidades que plantea el cartucho de forma magistral.

RESUMIENDO

Kirby‘s Dream Land es un juego que rebosa carisma, divertido y entretenido como pocos, cuyo mayor problema reside en la falta de retos que plantea, no por la variedad de las situaciones, sino porque ninguna de ellas supone ninguna complicación excesiva, lo que unido a la corta duración de sus niveles, lo convierte en un juego extremadamente corto.

Si bien es cierto, que en el año de su lanzamiento, esto no suponía problema alguno, pues la práctica totalidad de juegos de plataformas existentes en el mercado adolecían en mayor o menor medida del mismo problema, siendo posible terminarlos en una tarde.

Pese a este pequeño inconveniente, jugar con Kirby en su primera aventura aun después de todo el tiempo transcurrido, sigue siendo una verdadera delicia, muy recomendable tanto para aquellos jugadores veteranos que quieran rememorar las aventuras del famoso personaje, como para a aquellos jugadores noveles, que decidan conocer de primera mano los inicios de uno de los personajes más famosos del universo Nintendo.
A ninguno de estos jugadores les defraudará el título, que sigue siendo un gran juego.
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