LA HISTORIA DE LOS JUEGOS DE CARRERAS, PARTE 2

CONQUISTANDO EL REALISMO
Durante el periodo en el que Pole Position ganaba adeptos en los salones arcade y los diferentes bares, Atari sorprendió a propios y extraños con la serie Sprint de juegos de carreras, que alcanzó su cenit con el largamente recordado Super Sprint.

Este galardonado programa permitía hasta cuatro jugadores competir simultáneamente, y aunque no llegó a ofrecer ninguna experiencia realista de conducción, al menos si reproducía determinadas reacciones de los vehículos auténticos estrictamente sujetas a una serie de circunstancias de pilotaje.


Por si esto no bastara, también permitía la práctica de conductas viarias reales, tales como tomar las curvas por el lado más corto o bien obstruir el paso a un competidor cuando este trata de adelantar.

En pleno apogeo de Atari ST, la conversión de Super Sprint de arcade eliminó la delgada línea divisoria entre las coinops y los sistemas de entretenimiento doméstico.

Pero entonces el juego de carreras de scroll que causaba furor era el Micro Machines de Codemasters, que resultaba más emocionante, divertido y bonito.

Huelga decir que aparecieron numerosos clones del programa, si bien ninguno consiguió repetir su éxito en cuanto a número de ventas y diversión se refiere.

A diferencia de sus hermanos en 3D, que hicieron la conversión de tecnología basada en sprites a tecnología de mapas de texturas y polígonos sobre el año 1.989, un juego de carreras con fondos de scroll no depende excesivamente de virtuosismos técnicos.

En el año 1.986 acontece uno de los cambios más relevantes entre los usuarios, las máquinas y los juegos de carreras.

¿Y qué juego se merece tan distinguido trato? Pues nada menos que el mítico Outrun, un título pionero que introdujo con gran acierto la tecnología conocida como Super Scaler, un volante con efecto y una nueva vuelta de tuerca a la forma tradicional de desarrollar los juegos de carreras, puesto que era preciso escoger entre diferentes rutas para finalizar cada etapa.

Más impresionantes todavía fueron la velocidad, las melodías y la belleza intrínseca de sus gráficos, que consiguieron introducir a los jugadores en una nueva dimensión de las carreras.

Pues ni siquiera los prestigiosos Hang On o Super Hang On lograron desbancarlo de su trono.

No obstante, la práctica totalidad de conversiones de Outrun para plataformas domésticas – que van desde la del ZX Spectrum a la de Commodore Amiga – no consiguieron estar a la altura.

En parte debido a la propia dejadez de los autores, los programadores de U.S. GOLD, pero muy especialmente a la inferioridad de las máquinas al tratar de reproducir un programa que operaba con un hardware tan innovador.

Basta con decir que en la historia de los juegos de carreras Outrun representa un punto de inflexión.

Y con toda seguridad los más talluditos del lugar recordarán con nostalgia aquellas tardes que pasaron en cualquier salón recreativo jugando al título de SEGA.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados.
Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico.
Pasad, pasad… bajo vuestra propia responsabilidad.