LA HISTORIA DE SONIC (PARTE 1)

Hoy se cumplen los 26 años del lanzamiento más importante de SEGA, el primer juego de la compañía que superó el millón de unidades vendidas y que originó la revolución de un género dominado por Nintendo y Mario.

Pero sería injusto hablar de Sonic sin hacer referencia a su padre tecnológico, Yuji Naka.

En 1.983 probó suerte en Enix, participando en un concurso de programación en el que desarrolló un shooter 3D tan ambicioso que no pudo terminarlo a tiempo.

Después lo intentó en Namco y ante la negativa del gigante nipón se planteó las opciones de Taito y SEGA.

En abril de 1.984 comenzó a trabajar en esta última como asistente de programación.

Tras programar Girl’s Garden para la consola SG-1000, demostrar su talento y alcanzar las 40.000 copias vendidas, Naka se encargó de programar OutRun y Space Harrier para Master System.

En la etapa de Mega Drive, además de Super Thunder Blade, fue el artífice de adaptar Ghouls’n Ghosts, un juego determinante en su carrera y en la gestación del futuro Sonic, ya que durante el proceso le asaltó una inquietud: ¿Por qué no acelerar la velocidad del scroll y atravesar las fases en menos tiempo?.

Este mismo pensamiento, dicho sea de paso, también le asaltaba al jugar a Super Mario Bros.

Mientras, a finales de 1.989, el presidente de Sega Japón Hayao Nakayama, preocupado por el rol dominante de Nintendo y Mario, organizó un concurso interno para crear una mascota referencial, capaz de protagonizar un videojuego de ventas millonarias.

Todos los trabajadores de SEGA en Japón y Estados Unidos participaron en el evento, entre ellos Naoto Oshima.

En menos de un mes, los jefazos de SEGA recibieron más de 200 diseños de los cuales se quedaron con cuatro, y uno de ellos era un conejo de largas orejas dibujado por Oshima, además de un humanoide con cabeza de huevo, un bulldog y un lobo.

El personaje de Oshima triunfó, y claro, el encargo del juego millonario recayó sobre él.

Ahora hacía falta un programador brillante… y entre los proyectos asignados a Naka había uno llamado “Defeat Mario“.

Así nació el binomio Oshima-Naka.

El conejo de Oshima pronto le creó problemas técnicos a Naka y el desarrollo sufrió un parón, momento en que Hirokazu Yasuhara se unió al grupo con la misión de supervisar el proyecto y crear los niveles.

Su llegada significó el nacimiento del Sonic Team.

Necesitaban un nuevo personaje que se desplazase a gran velocidad y pudiera realizar todas las acciones, salto y ataque, con un solo botón.

La mascota derivó en dos nuevas opciones: armadillo o erizo.

La paradoja de un erizo supersónico que se convierte en bola para atacar triunfó y así nacieron los primeros bocetos de Oshima, en blanco y negro, con el nombre de Mr. Harinezumi.

Poco después fue rebautizado como Supersonic y, para no relacionar el nombre con Super Famicom/Nintendo o sus juegos, acabó convirtiéndose simplemente en Sonic.

Durante el desarrollo tuvieron que hacer frente a problemas técnicos como un hardware con limitaciones o un scroll excesivamente rápido que producía mareos, pero para eso estaba el talento de Yuji Naka.

La creación de niveles también trajo de cabeza al Sonic Team, ya que tardaron casi ocho meses en crear Green Hill Zone.

Yasuhara se inspiró en los juegos de pinball para elaborar la arquitectura de las fases, mientras Naka seguía depurando el motor gráfico y se sacaba de la manga unas fases especiales que nada tenían que envidiar a las rotaciones por hardware de Super Famicom.

Poco después comenzaron una serie de desavenencias con Sega América y su presidente Tom Kalinske, que echó por tierra la idea de Sonic estrella de la música y su novia humana Madonna.

Esta situación creó una tensión sin precedentes entre Japón y Estados Unidos, pero al final Sonic Team aceptó la situación y estableció un argumento más ecologista.

Las Esmeraldas del Caos nacieron, precisamente, para alargar la vida del juego.

Ya solo faltaba la banda sonora y para ello se contó con Masato Nakamura, líder y compositor de la popular banda Dreams Come True.

La primera demo técnica de Sonic tuvo lugar en el Tokyo Game Show de junio de 1.990, con un paisaje de Green Hill Zone y sus siete planos de scroll.

El resto del mundo tuvo que esperar al CES de Las vegas de 1.991, donde se coronó como el juego más impresionante del show y SEGA se encargó de presentarlo como el mejor juego de plataformas de la historia.

Sonic the Hedgehog salió a la venta en Europa y Estados Unidos el 23 de junio del 91, mientras que Japón tuvo que esperar más de un mes para disfrutarlo.

Pero todavía quedaba una vuelta de tuerca en el destino de la mascota de SEGA, ya que Tom Kalinske, para contrarrestar el lanzamiento de SNES, se peleó con el mismísimo Nakayama para incluir una copia de Sonic con cada Genesis/Mega Drive, lo que supuso casi 15 millones de consolas vendidas.

Había una nueva estrella de color azul en el firmamento.

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