LA HISTORIA DE SPIDER-MAN EN PLAYSTATION (PARTE 1)

El estreno de Spider-Man: Homecoming en DVD y Blu-ray, la nueva película sobre el Hombre Aaraña, supone una oportunidad perfecta para conocer los juegos de este superhéroe en las consolas de Sony.

Antes de que llegase PlayStation, Spider-Man había tenido una trayectoria más o menos aceptable, casi toda formada por juegos y arcades de acción o plataformas.

Pero su estreno en la consola de Sony iba a ser algo muy especial: el primer título del superhéroe con gráficos 3D.

Por eso más de uno arqueó la ceja al saber que el proyecto estaba en manos de Neversoft Entertainment, responsables de la saga Tony Hawk’s Pro Skater – y usando el mismo motor que dichos juegos -.

Pero el resultado rompió todas las expectativas: Spider-Man – 2.000 – era un juego increíblemente divertido, con el Hombre Araña haciendo uso de todos sus poderes, y unos gráficos que sacaban provecho del modesto hardware.

Con más de tres millones de copias vendidas – que se dice pronto -, la secuela estaba “cantada”.

Spider-Man 2: Enter Electro – 2.001 – introdujo nuevos villanos y habilidades, y niveles a pie de calle.

Tal vez era muy similar a su predecesor, pero eso no impidió que el juego fuese otro éxito, superando el millón y medio de copias vendidas.

En su salto a PS2, Spidey cambió de tercio de la inspiración “comiquera” a la adaptación de películas.

Nuestro amistoso vecino por fin llegaba a la gran pantalla, y Activision no dejó pasar la oportunidad de acompañar a la “peli” con un juego acorde.

Desarrollado por Treyarch, Spider-Man: The Movie – 2.002 – mostraba los acontecimientos de la película, pero añadiendo nuevos enemigos y situaciones.

El juego alternaba los escenarios interiores con fases en red de exploración y combate.

Sin ser un juego revolucionario, sus ventas fueron de vértigo: cuatro millones y medio de unidades.

Dos años más tarde llegaría otra película y con ella un nuevo juego.

En Spider-Man 2 – 2.004 – se adoptó con éxito la fórmula sandbox, con casi todo Nueva York a nuestro alcance.

Un mapeado gigantesco, en el que además de las misiones principales teníamos multitud de retos y secundarias para realizar, enfatizando el carácter heroico y altruista de Spidey.

Spider-Man 2 fue también innovador en la representación de este superhéroe.

Treyarch desarrolló algoritmos con físicas especiales, para que el movimiento en red fuese tan realista como espectacular.

Unos movimientos que, junto con el resto de superpoderes, nos hicieron sentir en la piel – y máscara – del Hombre Araña.

El mundo abierto le sentaba a Spidey como un guante y hoy día Spider-Man 2 sigue siendo uno de sus juegos más aplaudidos.

Menos suerte tuvo Spider-Man 3 – 2.007 -, el juego que cerró la trilogía de Sam Raimi.

Fue también un sandbox y, al igual que en el filme, podíamos usar el traje negro.

Pero las prisas y la falta de ganas en su creación hicieron que ninguna de las versiones mereciera la pena, y en la actualidad el juego es carne de memes y pitorreo.

El ciclo de adaptaciones se cerró con Spider-Man: Amigo o Enemigo – 2.007 -, un beat’em up destinado a los más jóvenes, en el que manejábamos a los personajes de las películas y a héroes de los cómics.

Entre estos lanzamientos también llegó Ultimate Spider-Man – 2.005 -, estupendo juego basado en los cómics de Brian Michael Bendis.

De estilo cel shading, la acción se alternaba entre Spider-Man y Veneno.

La llegada de PlayStation 3 dio lugar a propuestas más refrescantes para Spider-Man.

Spider-Man: el Reino de las Sombras – 2.008 – combinaba los aspectos más aclamados de títulos anteriores: un mundo abierto, muchos villanos – e invitados como Lobezno – y el uso del traje simbionte.

En El Reino de las Sombras nuestras decisiones alteraban el final del juego, en función de si escogíamos las opciones heroicas o las más malvadas.

Más ambicioso fue Spider-Man: Shattered Dimensions – 2.010 -, juego en el que podíamos controlar hasta cuatro versiones de Spidey: el Spider-Man “normal”, el del universo Ultimate, Noir y 2.099.

Cada uno de ellos tenía sus propias habilidades, niveles y hasta estilo visual distintivo.

Una idea tan buena que el guionista Dan Slott la “recicló” para la saga del cómic “Speedverse“, que reunía a los Hombres Araña de todas las dimensiones.

Shattered Dimensions es una maravilla a reivindicar, y el último gran juego del arácnido.

Fue también el primer juego de los canadienses Beenox, que a partir de aquí se encargarían de los títulos de Spider-Man para las consolas de Sony.

Shattered Dimensions tuvo una continuación, Spider-Man: Edge of Time – 2.011 -.

Esta vez la acción la protagonizaban solo dos arácnidos: el Spider-Man “actual” y el de 2.099, pero sin ser un mal juego, carecía de la espectacularidad y variedad de su predecesor.

Los últimos juegos de Spider-Man fueron de nuevo adaptaciones del cine.

The Amazing Spider-Man – 2.012 – tomaba como base la película protagonizada por Andrew Garfield, pero en lugar de adaptarla servía como continuación de la misma.

Un sandbox de aspecto visual impecable, pero al que le faltaba ese “algo” especial que hizo grandes a juegos anteriores.

La chispa se apagó por completo con The Amazing Spider-Man 2 – 2.014 -, un juego aburrido y plagado de glitches.

Una amarga despedida para Activision, tras 15 años al frente de los juegos del personaje.

Ahora la licencia es exclusiva de Sony y el próximo Marvel’s Spider-Man de Insomniac podrá devolver al Trepamuros al podio más alto de los juegos de superhéroes.

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X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.