LA MOLESTA RECARGA

Shooter Pixel Art Xtreme Retro

Frente a aquellos que aprecian que en un videojuego haya un mínimo componente simulador, aunque haga más complicado su manejo, yo he sido de los que han preferido de toda la vida la simplificación salvaje de las mecánicas.

Siempre he sido de los de un botón, disparo, un botón, salto.

En ese aspecto, he sentido cierta antipatía por la insistencia de algunos FPS en recrear algunas complejidades de la primera persona.

En especial, el maldito botón de recarga del arma.

Si morir acribillado por un enemigo, caer por un precipicio, o quedarse sin balas me puede parecer un destino que oscila entre lo digno y lo glorioso, sufrir un percance por culpa de no haber dado a tiempo el botoncito me resulta de una molesta arbitrariedad.

¿A quién le parece rentable ese molesto realismo, que ni da épica ni proporciona heroismo?.

Gears of War 2 y Dead Space, por contra, me han supuesto una reconciliación con el detalle de tener que recargar el armamento pesado que porta el protagonista del juego.

El primero nos da la oportunidad de acelerar el proceso de carga si somos capaces de pillar el tranquillo y pulsar un botón en el segundo adecuado.

El segundo nos niega la oportunidad de recargar el arma por nuestra cuenta, pero un sistema de premios a nuestras hazañas nos permite agilizar y reducir el proceso.

Ambos sistemas me han gustado muchísimo.

Quizás el motivo de que esta vez no me moleste recargar es porque, de simular la limitación una herramienta, se pasa a simular nuestra capacidad para superarla progresivamente.

Y quizás, a los mendrugos del botón, salto, botón, disparo, eso nos encanta.

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X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.