LA MÚSICA DE LEGEND OF ZELDA: TWILIGHT PRINCESS

Tal como cabía esperar, en The Legend of Zelda: Twilight Princess no encontraréis una excepción a la norma de “los juegos de Zelda siempre tienen grandes composiciones musicales“.

Toru Minegishi, el célebre creador de aquella melodía que sirve como secuencia de arranque en GameCube, recoge la batuta de manos del ilustrísimo Koji Kondo – el compositor original de la serie, para más señas -, tras escribir las partituras de los excelentísimos Majora’s Mask y Wind Waker.

Y así, Minegishi deleitó a todos los aficionados con piezas clásicas de la longeva saga, además de canciones inéditas.

Huelga decir que algunos elementos, como el confinamiento de la princesa Zelda o la facultad de Link para transformarse en un temido lobo, sirvieron de fuente de inspiración para el aclamado compositor, y le permitieron crear un ambiente musical más oscuro y melancólico de lo que viene siendo habitual.

Estos detalles quedan patentes al escuchar la triste melodía de Midna, o el propio tema compuesto para el lúgubre Mundo de las Sombras.

A modo de curiosidad, y al contrario de lo que se rumoreó durante todo el proceso de gestación de Twilight Princess, la música no está orquestada sino en formato MIDI, con el firme propósito de crear melodías dinámicas, ya sea añadiendo o restando instrumentos o samples en función de las necesidades puntuales de cada momento.

En caso contrario se habría perdido este agradecido elemento de dinamismo.

Por último, quisiera recordar que la única impresión oficial de la banda sonora – a menos que este redactor sepa -, fue lanzada de manera limitada al mercado norteamericano por cortesía de la cadena Target, que tuvo a bien incluir otro CD-Rom con seis temas exclusivos y una magistral reproducción a escala de la Master Sword y el Hylian Shield en metal.

Todo un objeto de deseo para los coleccionistas de medio mundo.

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