LOS JUEGOS DEL FUTURO

Captain-Toad

La palabra que caracterizó a la generación donde triunfó PSOne y se hundió Dreamcast fue “polígono“.

La entrada en escena de las 3D, y la exploración de decorados – creíamos entonces – sin límites, propia de juegos como Tomb Raider y miles de aburridos clones sin chispa.

El género por excelencia, la aventura de plataformas.

Pero las palabras que han caracterizado a la generación que estamos abandonando han sido “entorno abierto“.

O “sandbox“, o “clon del GTA“.

El juego definitorio de estos últimos años ha sido, obviamente, el GTA San Andreas, con su secuelas oficiales y artificiosas, y su ralea de imitadores.

Y el género por excelencia… el GTAismo.

Visto así, suena un poco endogámico.

Lo ha sido, siendo honestos.

Como veis, se me da bien sintetizar.

Predecir el futuro, no.

Yo creía que el Virtual Boy y el Daikatana iban a ser bombazos.

Sin embargo, veo en títulos como Captain Toad: Treasure Traker algunos elementos que me gustaría encontrar en los juegos de la nueva generación: el empleo de la alta tecnología y estética exáctas a los deseos de los programadores.

Es decir, experimentos tan atractivos como esta creación de Nintendo, donde realizar acciones aparentemente imposibles no equivale a apretar secuencias de botones, sino algo más físico.

La actividad del jugador sobre el mando ya no es símbolo de lo que se ve en pantalla, sino un espejo más o menos riguroso.

Captain Toad quizás no sea El Futuro, pero sí una interesante manera de acercarse a él.

Y Xtreme Retro os lo contará, con un poco de suerte, algún día.

Aunque tampoco os fiéis mucho.

Yo era de los que pensaban que una película de Mario Bros era una gran idea.

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Xtremeretro

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X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.