LOS ORIGENES DEL MODO MULTIJUGADOR

El nacimiento de los juegos cooperativos es preciso buscarlo en los añejos salones arcade, pues los sistemas domésticos del momento prácticamente carecían de títulos que permitieran la participación de dos jugadores simultáneos.

De hecho, lo aceptable por aquel entonces era que cualquier aficionado jugase en primer lugar, y luego le cediera su turno a un segundo usuario.

Por fortuna esta norma no se aplicaba a numerosas coin-ops, especialmente si nos referimos al ámbito de los beat’em ups, donde programas del calibre de Double Dragon – por citar tan sólo un ejemplo posible -, evidenciaron que dos pegan más fuerte que uno, y lo deseable era por tanto enfrentarse en compañía contra las hordas de maleantes que poblaban los distintos escenarios.

Tanto es así, que esta idea quedaba reforzada desde el mismo nombre de la coin-op, sin pretender disimular que un jugador en solitario estaría clara en inferioridad de condiciones.

Como es lógico, la mayoría de conversiones domésticas realizadas a partir del aclamado arcade pusieron especial énfasis en recrear un apasionante modo multijugador.

Una tendencia que se vio fortalecida con la aparición de NES, que a su vez favoreció a la culminación del popular modo cooperativo gracias a la conversión de prestigiosas coin-ops tales como Contra, que basan su principal atractivo en un soberbio modo para dos jugadores simultáneos.

Con el paso del tiempo y la llegada de las nuevas tecnologías, esta clase de programas fueron proliferando, dejando para la posterioridad obras maestras de probada reputación, como es el caso de los insignes Gunstar Heroes o Metal Slug.

Pero el modo cooperativo no se quedó limitado a los juegos de lucha o acción, puesto que también hicieron acto de presencia notables experimentos en el terreno de los RPG, como bien demuestra el legendario Secret of Mana, que facilitaba la participación de hasta tres jugadores en cualquier momento de la aventura – previa adquisición de los correspondientes personajes -, alcanzando unas cotas de adicción otrora impensables en un título de estas características.

De esta forma nacía una nueva forma de entender los videojuegos y también de relacionarse con ellos, dando lugar a la aparición de los denominados jugadores principales y secundarios.

Su aportación a las consolas y ordenadores más modernos es sobradamente conocida a estas alturas, y cartuchos como Goldeneye 007 para Nintendo 64 no dejaron lugar a dudas sobre la valía y la necesidad del concurrido modo multijugador, que actualmente le está cediendo todo su protagonismo al habitual online

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados.
Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico.
Pasad, pasad… bajo vuestra propia responsabilidad.