MEGAMAN NETWORK TRANSMISSION

Capcom es una compañía experta en exprimir y reciclar hasta la saciedad cada una de sus franquicias.

Por eso a nadie le sorprende que, incluso después de tantos años, un personaje como Megaman siga de rabiosa actualidad.

Cambian los tiempos y las tecnologías, pero el carismático robot se resiste al cambio en la medida de lo posible; más bien, se adapta.

BATALLAS POR EL CIBERESPACIO

O al menos, eso se deduce del paso del héroe por el cubo de Nintendo, pues tampoco trajo consigo variaciones revolucionarias en cuanto a mecánica y desarrollo se refiere.

De hecho, Megaman Network Transmission no deja de ser una continuación directa de la serie Megaman Battle Network, pero adaptada a la potencia de GameCube y respetando la esencia en 2D de las entregas originales, aunque mostrando en pantalla toda suerte de fondos tridimensionales ciertamente vistosos.

Esto se traduce en un clásico juego de acción y plataformas, donde a lo largo de cada fase el valeroso robot azulado deberá proteger las denominadas autopistas de Internet, luchando sin descanso contra incontables hordas de enemigos controladas por el virus informático Zero.

Por fortuna y tal como viene siendo habitual en la saga, dispondrá de aventajados power chips, es decir, armas especiales de inconmensurable poder y demás objetos útiles en el campo de batalla.

Nada realmente novedoso no obstante.

Completa la oferta un apartado gráfico cuanto menos sugerente, basado en la explosiva técnica del cel shading, tan de moda en los albores del año 2.000.

Basta con echar un vistazo rápido a las distintas capturas que acompañan este artículo para darse cuenta de sus bondades.

Y es que, independientemente del envoltorio, Megaman aún tiene mucha diversión que ofrecer.

No en vano, dicha franquicia siempre se ha caracterizado por un sistema de juego enormemente adictivo, y este sigue siendo su principal activo en GameCube.

UN MARCADO ESTILO PROPIO

Siguiendo las ordenes de Lan, un joven humano, el bueno de Megaman deberá combatir al siniestro Zero Virus en los circuitos de vuestra GameCube o, en su defecto, de la actual Wii.

UN DISEÑO LLAMATIVO PARA LOS DISTINTOS NIVELES

Cada fase os sorprenderá por algunos detalles bien diferenciados entre sí.

Y es que la combinación entre vistosos fondos en 3D y la técnica de cel shading aplicada a los distintos personajes resulta lo bastante atractiva, aunque sin llegar al encanto del que hacían gala aquellos míticos cartuchos de 8 y 16 bits.

No obstante, merece la pena destacar los variados efectos que adornan cada nivel, tales como luces y explosiones, que ponen la guinda a un apartado gráfico más que correcto.

UN ARMAMENTO TEMIBLE

Podréis utilizar un elevado numero de chips de ataque y protección.

Con semejante armamento, no habrá enemigo que se os resista.

JEFES FINALES DE ÓRDAGO

Y hablando de enemigos, resulta evidente que la acción y las plataformas perderían parte de su atractivo sin la presencia de estos molestos seres.

Mención aparte se merecen los temibles final bosses, cuyos enfrentamientos vendrán precedidos por un complejo entorno tridimensional, a la usanza de los juegos de lucha.

ROLL

Esta simpática fémina, caracterizada por su rosado atuendo, cumple con creces su cometido.

Durante las batallas será la compañera del intrépido protagonista, tan ágil y ofensiva como él.

Sin embargo, su mayor atractivo consiste en la capacidad de curar al indiscutible héroe de la serie.

UN CURRÍCULUM ENVIDIABLE

Cuando este juego se puso a la venta, a mediados del 2.003, la mascota de Capcom ya llevaba más de tres lustros combatiendo contra infinidad de engendros mecánicos en los más variados sistemas, aunque siempre se ha mantenido muy ligada a Nintendo.

Por aquel entonces la franquicia ya se había dividido en un total de cuatro series, sean la Original, X, Legends y finalmente Network, llegando a protagonizar más de una treintena de títulos en total.

Todo un lujo al alcance de muy pocos elegidos.

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