MEGAMAN X3 EN MEGA DRIVE

Otro hack relativamente famoso que no pudo pasar desapercibido entre los fans resultó ser el de Megaman X3 para la mítica consola de 16 bits de SEGA.

A grandes rasgos consistía en una conversión del mismo título disponible en Super Nintendo, aunque con algunas breves distinciones que es preciso destacar.

De entrada llama poderosamente la atención la ausencia de intro con la que Zero y X daban paso a la aventura.

Asimismo, por alguna razón que no se ha detallado hasta la fecha también se ha eliminado el menú de opciones disponible desde la pantalla de inicio.

De este modo se le brinda al usuario la alternativa de comenzar una nueva partida, o bien introducir directamente el correspondiente password para retomar la anterior.

Zero también parece haber caído en el limbo del olvido, lo que repercute de forma significativa en el hilo narrativo.

Sirva a modo de ejemplo el primer sub-jefe que paralizaba al intrépido X, haciendo necesaria la intervención de Zero y otorgándole su control al usuario, que debía rescatar presto y veloz al inconfundible héroe de la historia.

En la versión pirata de Mega Drive en cambio es el propio X el encargado de eliminar a este molesto sub-jefe en ese mismo acto, omitiendo por el camino cualquier posible diálogo entre los dos protagonistas.

Siguiendo con los cambios estéticos, en su paso a la plataforma de SEGA el juego ganó unas curiosas bandas verticales a ambos lados de la pantalla, cuya función no era otra que adaptar los sprites del original de modo que encajaran en la nueva consola.

Obviamente, la paleta de colores se vio mermada en esta versión, aunque para ser justos es preciso reconocer la gran labor que han realizado sus desarrolladores, que han conseguido mantener de una forma bastante fiel con respecto al original el notable acabado visual que tan hondo caló entre los seguidores del personaje.

El apartado que mayores cambios sufrió probablemente habría que buscarlo en el acústico, cuya banda sonora acusaba la ausencia de las melodías originales que se vieron suplidas por otras de corte más altivo, aunque de una calidad incuestionable, lo que sugiere que quizá estén ripeadas de algún otro juego, si bien esto continúa siendo una incógnita en la actualidad.

Otros fallos menores lacraban con mayor fortuna o menor el progreso de la aventura.

Por un lado, puede darse la situación en que tras recibir un impacto el personaje central desaparezca de la pantalla durante un breve periodo de tiempo, nada molesto no obstante, pero que pone en evidencia las deficiencias y quizá la precariedad de esta versión.

Un detalle quizá más preocupante radica en la distribución de los botones, la más lógica a todas luces, donde A será el botón encargado de la acción de disparo, B corresponde al salto, y C hace posible el spin dash.

Este hecho a priori insignificante puede complicar en exceso una acción tan cotidiana como saltar en carrera mientras se dispara contra algún posible enemigo, aunque por fortuna siempre es posible ejecutar la aceleración del personaje pulsando dos veces en una misma dirección, sea izquierda o derecha.

Sin llegar a ser un mal juego, resulta inevitable establecer ciertos paralelismos con el original y, como suele decirse, las comparaciones son odiosas.

A las molestas bandas verticales se le suman otros fallos menores, aunque bastante evidentes, como una deficiente detección de colisiones y un sistema de control mejorable, dejando una amarga sensación, pues de haberse limado estos detalles probablemente estaríamos hablando de un juego notable altamente recomendable, más aun si tenemos presente la escasez de títulos disponibles en Mega Drive basados en le personaje, y quizá este Megaman X3 no llegó a suplir esta carencia.
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