MEGAMAN ZERO 4


La saga de Megaman Zero se convirtió por derecho propio en una de las más prestigiosas del extenso catálogo de Game Boy Advance.
No en vano, recuperaba muchos de los elementos que ya hicieron famosa a la consagrada rama de Megaman X, continuando la historia en un futuro apocalíptico donde el héroe por excelencia de la saga, X, ha perdido la vida, o al menos la forma física; por lo que delega la responsabilidad de este nuevo mundo a su compañero de batallas, Zero, anteriormente caído en combate.


Añadiendo algunas novedades realmente interesantes con respecto a la anterior saga, y poniendo en escena una historia con un acentuado dramatismo, la cuarta entrega de esta célebre rama concluía de forma magistral una historia que bien merece ser vivida, jugada, y disfrutada por todos aquellos que en alguna ocasión hayan gustado de las virtudes del robot azulado en alguno de sus anteriores títulos, pues aquí se ven potenciadas con esmero todas y cada una de las virtudes que atesora esta famosa franquicia, demostrando, una vez más, por qué Capcom sigue siendo una de las empresas más queridas y prestigiosas del panorama consolero.


Sin abandonar el sistema más clásico de la saga, del que ya pudimos disfrutar desde los tiempos de Super Nintendo con aquél fantástico Megaman X, Capcom consiguió innovar y dotar al género de ciertas mejoras, ofreciendo un cartucho altamente rejugable, y a la altura de los mejores que habían disponibles para el ya de por si extenso catálogo de que disponía la portátil de Nintendo.


La historia da un giro drástico con respecto a las anteriores entregas de X, y en ella se cuenta como Zero, anterior cazador de Mavericks y protector de la humanidad, se ve obligado a defender a aquellos que antaño había cazado de los propios humanos, tratando de preservar la paz en la medida de lo posible; lo que no resulta sencillo en absoluto, dada la ausencia de recursos naturales de la que adolece la población, que ven en estos robots una considerable amenaza a tener en cuenta.


Por fortuna, finalmente parece producirse un atisbo de reconciliación entre las personas y los reploids a los que Zero, un héroe legendario, ha defendido a costa de su propia vida en incontables batallas.


Para que esta paz emergente sea posible, el propio Zero no tendrá más remedio que enfrentarse a un enemigo común, el Dr. Weil, que ejerce un control absoluto sobre la organización Neo Arcadia, y amenaza al mundo entero con extender su poder y ansias de dominio hacia cualquier rincón del planeta, lo que sin duda pondría en serio peligro el futuro de una gran cantidad de inocentes reploids, de los que el propio Zero se ha convertido en su última esperanza.


Como bien podéis comprobar, esta última entrega de la serie pone especial énfasis en el desarrollo de la historia, bastante madura con respecto a lo que estamos acostumbrados, para lo que se sirven, además de una gran cantidad de diálogos, de una serie de ilustraciones que hacen gala de una calidad más que considerable.


Asimismo, para defenderse de las incontables hordas de enemigos que le salen al paso, muchas de ellas basadas en el propio modelo del mismísimo Megaman X original, Zero dispone de su característica pistola, así como del siempre eficaz sable láser, arma efectiva a corta distancia donde las haya.
Y como novedad se incluyó para esta entrega una especie de guantelete, que bien puede ser usado a modo de arma de ataque.
Por supuesto, siempre es posible mejorar las características intrínsecas de nuestras propias armas, así como nuestro sistema de combate, que a grandes rasgos se basa en el combate a larga distancia, para el que recurriremos a las armas de fuego, o bien haremos uso de mortíferas técnicas que se basan en el uso de nuestra espada, llegando a cortar a los enemigos en dos, literalmente.


Además contamos con los siempre efectivos Cyber Elves, que a diferencia de los anteriores títulos de esta subsaga, si nos acompañan durante el desarrollo de los niveles, pudiendo evolucionar del mismo modo que hace el propio Zero, otorgándonos hasta tres poderes bien diferenciados entre sí.
Aunque tratando de evitar el uso abusivo de los mismos, que nos confieren estos pequeños seres, el juego penaliza al usuario si recurre a ellos en demasía, algo especialmente notorio si se hace uso de aquellos Cyber Elves de un mayor nivel.


El propio Zero puede incorporar diversos chips que le arrebata a los enemigos caídos en combate, lo que incluye a los propios jefes de final de nivel, pudiendo combinar estos si así se desea, lo que le otorga al protagonista toda clase de mejoras adicionales, o bien potencian sus propias habilidades, ya sean ofensivas o defensivas.


El desarrollo del juego en sí mismo es soberbio.
Cualquiera que haya jugado a las anteriores entregas de la saga puede dar buena cuenta de ello, pero es que en este apartado mejoraron lo presente manteniendo ese sabor clásico que tanto gusta a los aficionados, e introduciendo las justas novedades que le otorgan un toque inconfundible dentro de esta longeva saga.


De este modo nos encontramos con un desarrollo no lineal, dotado de una acción frenética donde priman tanto nuestra habilidad para abatir a los numerosos enemigos como nuestra pericia a la hora de sortear las más complejas plataformas, para lo que el personaje puede correr, deslizarse, e incluso trepar por las distintas paredes si la situación así lo requiere.


Nada nuevo hasta aquí.
Sin embargo, Capcom tuvo a bien introducir un nuevo elemento a este ya de por sí clásico pero efectivo sistema, como fue la inclusión de diversos cambios meteorológicos que influyen sobre los distintos niveles que debemos superar, lo que afecta de forma directa a la jugabilidad propia de los mismos, y además consegue un título mucho más dinámico y rejugable si cabe.


Y así el clima bien puede cambiar el desarrollo de la aventura, permitiendo el acceso a determinados puntos, o bien restringiendo el paso de otros concretos, por lo que será necesario jugar cada una de estas fases en sus distintas variantes posibles, lo que multiplica las posibilidades del cartucho hasta límites insospechados.


Esto facilita en gran medida nuestro avance, pues si una fase nos resulta demasiado compleja, siempre podemos jugar en otras obteniendo toda suerte de elementos que nos conviertan en unos guerreros más efectivos, mejor preparados para afrontar los retos futuros, e incluso podemos recurrir a las virtudes del mencionado clima que en ocasiones puede llegar a facilitar nuestro paso por determinadas zonas.


Graficamente el título es una delicia, y a fe que entra por los ojos.
Sin embargo, este apartado no resulta perfecto, ni mucho menos, pues a duras penas los cambios se hacen notar respecto a la primera entrega.
Aunque no es algo que haya importado a los aficionados al género e demasía.
Podría decirse que es continuista con respecto al original, que asentó las bases y dotó al título de una calidad gráfica y un acabado visual muy recomendable, con unos vastos y variados mundos, unos personajes de un tamaño considerable en pantalla, toda clase de efectos, animaciones más que correctas, y un colorido digno de mención.


Por su parte, el apartado sonoro está a la altura de lo esperado y cumple su cometido con creces gracias a unas melodías que, si bien en ocasiones pecan de pasar desapercibidas, consiguen acompañar con soltura a la acción; mientras que los distintos sonidos que hacen acto de presencia están resueltos con cierta maestría.


Por último, tan solo resta destacar que en esta cuarta entrega se ha reducido notablemente la dificultad a la que tan acostumbrados estamos los seguidores de esta saga, que tiene sus máximos exponentes en los títulos de NES, pues superarlos consistía en toda una hazaña.
Pero que ello no os lleve a incurrir en el error de pensar que este es un programa asequible para todo el mundo, pues no tardaréis demasiado en repetir diversas fases de modo que seáis capaces de mejorar a vuestro personaje, tratando de optimizarlo a fin de tener garantías de éxito en los niveles más avanzados.
Algo especialmente notorio si no jugáis en el modo fácil con el que Capcom ha pretendido suavizar de forma significativa la curva de dificultad y de aprendizaje de este grandísimo juego.

RESUMIENDO

Megaman Zero 4 es un título necesario en la saga y en el mundo de los videojuegos, con una historia más madura aun si cabe, y una jugabilidad a la altura de los mejores.
Una conclusión un tanto trágica que encandilará a algunos, y dejará algo indiferentes a otros, pues visualmente no sorprende, como si pudo hacerlo la primera entrega.


Aunque se han potenciado muchos otros aspectos, como bien puede apreciarse en el énfasis que ha puesto la compañía en el desarrollo de nuevos ataques, así como el bien recibido elemento del clima, que afecta de forma contundente al desarrollo del titulo que sin duda cuenta con sus más álgidos momentos en los enfrentamientos contra los jefes finales.
Mención especial para la última batalla, épica como pocas habéis visto hasta la fecha, y contra un enemigo de colosales proporciones por añadidura.


Después de tantos años disfrutando de la franquicia Megaman, no diré yo que este juego vaya a romper moldes, pero si os habéis divertido jugando a los diversos títulos que componen la subsaga X, Megaman Zero 4 bien puede encontrarse entre vuestros preferidos, e incluso ser considerado como un juego de culto, sin duda.
Xtremeretro

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X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.