METAL GEAR SOLID 4: GUNS OF THE PATRIOTS

Con Metal Gear Solid 3: Snake Eater Konami exprimió como pocas compañías pudieron hacerlo las capacidades técnicas que ofrecía PlayStation 2.

Para ello, Hideo Kojima decidió dar una nueva vuelta de tuerca a la legendaria saga ambientándola en pleno año 1.964, cambiando al tradicional protagonista por su némesis particular, introduciendo suculentas novedades jugables que obligaban a camuflarse con el entorno, e incluso a proveerse de alimentos en una zona hostil a fin de garantizar la propia supervivencia.

.

Apenas un año más tarde, allá por el 2.005, la compañía nipona dio a conocer el desarrollo de una nueva entrega destinada para la futura PlayStation 3.
.

Por aquel entonces pocos hubieran podido adivinar el nuevo giro argumental con el que sorprendería Kojima a todos los aficionados.

De modo que la última epopeya de Solid Snake transcurre en un hipotético 2.012 donde la guerra se ha convertido en uno de los principales negocios, y los soldados son poco menos que una mercancía.

En este desalentador futuro próximo el usuario vuelve a asumir el rol del carismático héroe, que resultará a duras penas reconocible, pues ha envejecido en extremo debido a la herencia maldita de sus genes previamente manipulados.

Exhausto y débil, ya no es más que la sombra del soldado que fue en sus días de gloria, presa de sus propios recuerdos y la cruda realidad, incapaz por tanto de acomodarse a este triste destino que le ha sido impuesto.

Las evidentes limitaciones, tanto físicas como psicológicas, que sufre el valeroso guerrero le sirvieron a Kojima como pretexto para incluir un nuevo elemento en la longeva franquicia, nada menos que un medidor de strés que entorpecerá o por contra favorecerá las habilidades combativas del sufrido protagonista.

Afortunadamente, Snake podrá suplir sus lógicas deficiencias gracias al fértil ingenio de su inseparable compañero Otacon, quien pondrá a su entera disposición los más avanzados gadgets en cuanto a tecnología se refiere.

Esto resulta especialmente notorio con el denominado Octocamo, un atavío que incrementa la fuerza de su propietario de forma considerable, a la vez que permite camuflarse con éxito sobre cualquier superficie existente.


Otros dispositivos dignos de alusión son el llamativo Solid Eye, una suerte de parche que facilita la visión en situaciones adversas, y el reducido robot MkII, a imagen y semejanza del que ya pudo verse en el galardonado Snatcher.
.

.

Mención especial se merece la gran libertad de acción que ofrece el desarrollo para superar cada uno de los retos que plantea el título, permitiendo no sólo recurrir al sigilo tal como viene siendo norma en la saga, sino cargar directamente contra el ejército enemigo con un arsenal ciertamente contundente, enriqueciendo de este modo el clásico esquema jugable que resulta un denominador común en la práctica totalidad de entregas comercializadas hasta la fecha.

Metal Gear Solid 4, criticado por unos y ensalzado por otros tantos a la categoría de mito, es considerado como la culminación de la franquicia y del talento creativo del inigualable Kojima, además de la máxima unión entre el cine y los videojuegos; tanto es así que las secuéncias intermedias cobran un exaltado protagonismo, permitiendo una inmersión absoluta en la apasionante historia, en parte posible gracias a su inusitada calidad.

La lucha desinteresada de Solid Snake llegó a su inevitable conclusión tras más de veinte años desde que irrumpiera en el popular ordenador MSX 2, dando origen a uno de los desenlaces más impresionantes que se han podido gestar hasta nuestros días, y poniendo así el broche de oro a una de las series más queridas entre multitud de aficionados al sector.

Un juego que exprimió hasta las últimas consecuencias el concepto de espionaje táctico, cargado de tensos enfrentamientos, donde las emociones están a flor de piel y se aportan respuestas para cada uno de los interrogantes que habían cobrado forma durante todos estos largos años.

En definitiva, una obra maestra que nadie debería dejar de probar, aunque probablemente producirá efectos adversos entre aquellos que aborrezcan las largas secuéncias introductorias.

Con todo, sigue siendo un sobrado argumento en forma de aventura donde se demuestra con solvencia que el mundo de los videojuegos es mucho más que un fenómeno de masas exento de creatividad, tal como se empeñan en predicar algunos críticos y detractores del medio.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.