METAL SLUG: SUPER VEHICLE – 001

La guerra es quizá el tema favorito de los videojuegos, aunque pocos títulos captan mejor los horrores del campo de batalla, con tanto estilo y sentido del humor, como Metal Slug; el buque insignia del scroll horizontal gestado en el seno de Nazca Corporation.

La calidad visual de sus personajes, concebidos con una habilidad artesanal que hace que otros títulos bidimensionales parezcan primitivos, es una muestra de la asombrosa capacidad del hardware de Neo Geo.

Pero es el colorido de su animación, la factura de sus gráficos y el acierto de los controles, lo que convierte a Metal Slug en una joya intemporal.

El jugador salta entre cavernas heladas, conduce tanques a través de ríos, y puede contemplar ciudades europeas en magníficos paralajes que se suceden en segundo plano.

Rehenes barbudos y semidesnudos celebran su liberación despojándose de sogas y grilletes, mientras los enemigos despiertan de su languidez ante la llegada del usuario, para desintegrarse en un montón de ceniza al ser alcanzados por el lanzallamas.

El resultado es que Metal Slug puede considerarse el título de guerra más expresivo jamás diseñado, con un hábil equilibrio entre matanzas y recompensas visuales.

Con todo, Metal Slug es más cauto y reflexivo que Contra, su fuente de inspiración.

Nacido en el universo arcade, este pegatiros representa un desafío prácticamente insuperable para el primerizo; pero conforme se hace acopio de habilidad y memoria, aprendiendo a manejar granadas, armas y el cuchillo en las distancias cortas, la maestría se abre camino.

La serie dio paso a diversas secuelas de creciente complejidad, pero la entrega primigenia sigue siendo una de las mejores, gracias a un magistral diseño de niveles que se impone a los sofisticados ingenios que caracterizarían a los lanzamientos posteriores.

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X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.