MORTAL KOMBAT

Puede que sea uno de los juegos más populares de las máquinas recreativas de todos los tiempos, pero lo cierto es que no está a la altura de otros clásicos contemporáneos.

Mortal Kombat levantó una polvareda y, a pesar de sus carencias, sigue teniendo un buen número de defensores, y algo de sustancia.

Los gráficos fotorrealistas de Mortal Kombat fueron pioneros, aunque su impacto se minimizó por el hecho de que los siete luchadores se mueven y atacan de forma muy parecida.

Fue el primer juego de lucha que incorporaba a un personaje secreto que podía desvelarse, Reptile, y también uno de los primeros en que los jugadores pueden seguir pegando en el aire.

Luego están las víctimas mortales.

Al final de la lucha, cuando has vencido a tu adversario, se tambalea frente a ti esperando el golpe de gracia.

¿Cómo debería ser?.

¿Liu Kang propinándole una mortal paliza a su rival?.

¿Sub Zero arrancando la cabeza, junto con la espina dorsal, al desgraciado de turno?.

¿El beso mortífero de Sonya?.

Este hecho fue decisivo para que los senadores Joseph Lieberman y Herb Kohi, que encabezaban una investigación del Gobierno estadounidense sobre “la violencia de los videojuegos y la corrupción en la sociedad“, aconsejaran que todos los juegos posteriores fueran calificados por Entertainment Software Rating Board – popularmente conocido como ESRB -.

En lo que respecta a la violencia, quizá se trate más de un juego de excesos que sanguinario.

Por otra parte, el diseño de sus personajes consigue superar la prueba del tiempo, mientras que el combate, a duras penas.

A pesar de sus limitaciones, Mortal Kombat sigue teniendo encanto hoy en día, pero es más un hito cultural que un clásico intemporal de los videojuegos.

Aunque, durante un breve tiempo en otoño de 1.992, pareció ser el juego más imponente del mundo.

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X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.