MOTOGP 14

Mientras el resto del mundo reducía los juegos de motor a una carrera para ver quién metía más polígonos y brilli-brilli en la pantalla, los de Milestone se olvidaron del fotorrealismo en busca de la simulación pura, sin descuidar al fan de las motos que sólo quería darse unas vueltas con el casco de sus ídolos.

Tres modelos de física para tres estilos de juego – del arcade al realismo -, la capacidad de meterle mano a las motos y la presencia de todos los circuitos bastarían para acertar en ese punto medio en el que tanto el público del mundial como los jugadores tradicionales podían disfrutar.

Pero es que encima los de Milestone se plantaron con una más de esas ideas de los NBA 2K recientes – que me atrevería a decir que ya es una de las series más influyentes de los últimos años –, a añadir al modo carrera con algunos toques de rol: los momentos históricos.

Cerca de una veintena de pilotos de las últimas dos décadas recreando duelos y retos para la leyenda, con sus correspondientes vehículos.

Crivillé en aquella bestialidad de llantas traseras como casas que era la Honda 500 de los 90; Capirossi sacando partido a sus locuras; las remontadas hacia ninguna parte de Carlos Checa… Nombres como Mick Doohan, Alex Barros o Max Biaggi que demuestran en sus recreaciones el conocimiento y la pasión del estudio italiano.

Un recorrido ante el que es imposible que no se nos salte un poco la lagrimita nostálgica, y que cuenta con el bonus añadido de llevar esos pilotos y sus monturas al multijugador.

El resto del juego ya entra en las actualizaciones habituales de las licencias deportivas: circuitos, pilotos, campeonatos, un repaso a conciencia del modo carrera para que nuestro piloto tenga un poco más de personalidad y capacidad de decisión… Todo envuelto en un motor nuevo para PlayStation 4 en el que no hay mucha golosina gráfica – se han preocupado más por la física, lo que nos ha parecido una buena decisión -, pero sí la fluidez con la que parece que el planeta se ha obsesionado.

Es lo de menos, en parte.

MotoGP 14 demuestra que Milestone hace las cosas bien en el momento en que activas los modos más realistas y te escoñas a la salida de las curvas.

Puede que el juego vaya dirigido principalmente al público motero, pero Milestone apunta muy bien a los jugadores ajenos al deporte: las carreras son intensas y equilibradas, y hay que exprimir cada moto al límite con un control de excelente respuesta y similares niveles de exigencia.

Así pues, lo difícil, el juego, ya lo tenían hecho.

Que le pusieran gráficos a la altura era sólo cuestión de tiempo.

Pero prefiero su propuesta a la de la deriva de los juegos de coches de aquella hornada.

Y recuperar los duelos de los noventa fue la idea más inteligente desde que Milestone retomó la serie.

PERFIL DE MILESTONE

El estudio italiano lleva dando guerra desde los 90.

De hecho, son los herederos de un estudio de 1.994, Grafitti, que ya tenía cierta obsesión con el motor.

Los milaneses refundaron el estudio en 1.996 y, desde entonces – salvo por un juego de trivial -, se han dedicado únicamente a la gasolina: superbikes, motocross, rallies y su inevitable regreso a MotoGP.

Para la ocasión, tuvieron a bien incorporar la personalidad de los pilotos a la conducción, con animaciones propias para cada estilo.

CONSABIDAS DIFERENCIAS

La diferencia entre la Fórmula 1 y MotoGP va más allá de las dos ruedas: en las motos, pese a que pudiera parecer lo contrario por el dominio de Márquez, el aburrimiento no tiene lugar.

EN SÍNTESIS

El estudio italiano Milestone se echó en manos del realismo y la pasión por la historia del deporte de motor para darle al campeonato interés y variedad.

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