MR. NUTZ: HOPPIN’ MAD

Seguro que muchos recordáis a una intrépida ardilla que visitó hace algún tiempo nuestras consolas.

Se llamaba Mr. Nutz, venía con el sello de Ocean y se le daban de vicio las plataformas.

Pues bien, la simpática ardilla repitió en el Amiga – e incluso se llegó a desarrollar una versión para los 16 bits de SEGA, conocida como Mr. Nutz 2 -, de nuevo de la mano de Ocean.

Pero en este juego, la singular ardilla cambia ligeramente de tercio para adentrarse en una extraña aventura, en la que debe luchar contra unos pollos extraterrestres.

El desarrollo, a grandes rasgos, consiste en que Nutz debe avanzar por extensos mapeados conversando con todo bicho viviente, recabando información, abriendo cofres y eliminando obstáculos.

Por lo demás, las plataformas se mantienen, pero sólo deambulará por ellas cuando entre en los niveles marcados por banderines rojos.

BANDERINES ROJOS

Los banderines rojos marcan el acceso a los niveles de plataformas.

En ellos, Nutz tiene que recoger la mayor cantidad de diamantes posible, y además enfrentarse a los inevitables enemigos.

DIÁLOGOS

Cada vez que un personaje entable conversación con Nutz – en un correctísimo inglés -, aparecerán en pantalla varias opciones de respuesta.

LA ARDILLA AVENTURERA

Ocean quiso dar un cambio de aires a su ardilla y elaboró un título cuyo máximo atractivo reside en su extensión, y en que combina dos modalidades de juego.

A grandes rasgos se le podría definir como mitad aventura, mitad plataformas.

En lo que respecta a los aspectos técnicos, los gráficos son chillones en los niveles de plataformas y tirando a liliputienses en los de perspectiva aérea, mientras que la parafernalia musical tampoco resulta demasiado brillante.

Así, si bien el Mr. Nutz original era un juego con mayúsculas, su regreso no alcanza las cotas de aquella primera entrega.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.