NIGHTS INTO DREAMS: SCORE ATTACK

Nights into Dreams Sonic Team Sega Saturn Game Boy Advance Pixel Art Xtreme Retro

Hay algo poético en esa huida hacia delante con la que arranca Score Attack.

Pronto descubriremos, no obstante, que no se trata de una huída, sino más bien de un retorno decidido hacia ciertos esquemas y determinadas estructuras de diseño en los videojuegos, cuyo tratamiento se encuentra limitado, en la actualidad, casi exclusivamente a pequeños estudios.

Nights into Dreams Sonic Team Game Boy Advance Xtreme Retro 1

Esta versión para Game Boy Advance agarra con fuerza el decálogo de disciplina espartana del original, coge prestados, además, algunos elementos de aquí y allá, y fija su mirada directamente en los jugadores de la vieja escuela.

Los demás referentes parecen claros, y a pesar de ello consigue subrayar sus atributos en la búsqueda de una personalidad propia; algo nada sencillo teniendo en cuenta la cantidad de producciones que comparten estos mismos rasgos genéricos y lo limitado de su desarrollo.

Nights into Dreams Sonic Team Game Boy Advance Xtreme Retro 2

Dicho lo cual, Score Attack no es un juego fácil, y no lo es tanto por su dificultad, con una curva en ascensión constante y algunos picos realmente puntiagudos, como por su nulo interés en explicarse a sí mismo.

El afanado usuario, tal como cabía esperar, encarna al mismísimo Nights, quien deberá prestar especial atención a cada orbe, así como a la información visual contenida en el escenario para superar, de forma progresiva, su escasa puntuación y comprender cómo funciona el título.

Nights into Dreams Sonic Team Game Boy Advance Xtreme Retro 3

Algo parecido ocurre con la historia, prácticamente inexistente, que subyace tímidamente al desarrollo de la aventura, evidenciando que el único interés reside en poner a prueba nuestra habilidad y paciencia.

Al principio este mismo planteamiento se antoja un tanto arisco, pero tras dedicarle varios minutos uno comienza a entenderlo en su plenitud, a apreciar sus logros y, muy significativamente, a percatarse de lo innecesariamente sobreexplotados que están los vídeojuegos en general, saturados por tediosos tutoriales imposibles de digerir.

Nights into Dreams Sonic Team Game Boy Advance Xtreme Retro 4

Aquí radica, precisamente, uno de los mayores aciertos en esta mal llamada demo técnica – que en realidad se trata de un minijuego incluído en los excelsos Phantasy Star Online y Billy Hatcher and the Giant Egg -, junto al aprendizaje de las propias mecánicas y rutinas, dando lugar a retos, en ocasiones, inasequibles, pero bastante satisfactorios una vez superados.

Dejando al margen sus muchas virtudes, se aprecia un ritmo abrupto, con algunas zonas frenéticas frente a otras demasiado laxas, relegadas a un segundo plano en favor del memorable diseño artístico.

Nights into Dreams Sonic Team Game Boy Advance Xtreme Retro 7

Por descontado, esto provoca que la noción del conjunto se desinfle y su cohesión pierda elasticidad en puntos concretos, pues la mecánica empleada dista de ser brillante, aunque sí eficiente, y sirve con entereza a la causa.

La disposición de aros y orbes exige, en no pocas ocasiones, una precisión tan milimétrica y una respuesta psicomotriz prácticamente automática que puede resultar agotadora, pero también puede entusiasmar a los incondicionales del género, exponiendo sobre la mesa sus cartas con confianza.

Nights into Dreams Sonic Team Game Boy Advance Xtreme Retro 6

Nos encontramos frente a un programa bien pensado, mejor realizado, siempre desafiante y, por ende, deliciosamente pixelado.

Un juego, en suma, al que te apetece regresar una y otra vez.

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X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.