NOTICIAS SENSACIONALISTAS EN TORNO A LOS VIDEOJUEGOS

Videogame News Pixel Art Xtreme Retro

Hay un perverso acicate mutuo entre la sociedad, los políticos y sus cronistas.

Un desafío permanente para ver quién llega más lejos en la espiral del disparate.

En este país acomplejado y cobarde, el canon de lo correcto se ha convertido en perpetuo salto mortal, regado por la baba oportunista de la cochina clase que goza de coche oficial.

En cuanto la sociedad establece o acepta un punto de vista, los medios informativos lo recogen y amplifican, consagrándolo aunque sea una perfecta gilipollez.

Luego, ese enfoque es de nuevo recibido con entusiasmo por la sociedad, que intenta llevarlo más lejos, por el qué dirán.

Así, la nueva pirueta es recogida por periódicos, televisión, revistas y tontos de guardia, y otra vez vuelve a desarrollarse el proceso de peldaño en peldaño, hasta el infinito.

O hasta la náusea.

Un asunto reciente me recuerda esto: la noticia de unos chiquillos entre 12 y 15 años, sorprendidos en su casa jugando con un título inapropiado para su edad, y que sus padres decidieron requisarles.

Hasta ahí la cosa no tiene mayor importancia: chicos que disfrutan de un programa inadecuado, intervención paternal.

Punto.

Cualquier fulano de mi generación, o de cualquier otra, ha exprimido algún juego poco recomendable con respecto a su edad.

Yo al menos lo hice, junto con buenos amigos, y esos arcades bélicos no nos convirtieron en miembros de la Asociación del Rifle, ni en psicópatas.

En aquellos tiempos, dabas lo que fuera por una coin-op que se asemejase al mundo real, con toda su evidente crudeza.

Quiero decir que se trata exactamente de eso: niños jugando a lo que niños de todas las edades y colores han pretendido jugar desde que el hombre existe sobre la faz de la tierra.

Impulsos naturales en un chico; aunque en los últimos tiempos algunas mentes bienpensantes se han empeñado en que todos nos demos besitos en la boca disfrazados como corderitos de Norit.

Que hace falta ser hipócrita.

Pero el punto no es ése.

Lo que me llamó la atención al leer la información no fue que los niños jugasen con GTA o similares, ni que sus padres les requisasen el título – normal, hasta ahí -, sino el enfoque del redactor.

No era éste un columnista de opinión, sino un reportero de los que acostumbran a tomar partido en tono a la reprobación moral contra “ese supuesto juego, nada inocente“, dejando entrever que la aventura de Rockstar situaba al grupo de niños a medio paso de un colectivo neonazi.

Por lo menos.

Esa afición a etiquetar según el canon, a meter en el paquete información y doctrina a la moda, es propia de cierto periodismo de otros tiempos.

Lo que sucede es que ahora actúa sin restricciones, contaminando masivamente a una sociedad que, en principio, debería ser más lúcida y crítica que cuantas la precedieron.

En España, la única diferencia es que hoy vivimos acogotados por lo socialmente correcto en vez de aquellos fanáticos que antaño condenaban los escotes, el baile, los libros perversos y el relajo de las buenas costumbres, yendo siempre más allá de la moral oficial para no quedarse cortos.

Pero todo se andará, me temo.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados.
Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico.
Pasad, pasad… bajo vuestra propia responsabilidad.