ODDWORLD: ABE’S EXODDUS

Oddworld: Abe’s Oddysee, alabado tanto por su estética como por retrasar el crepúsculo de las plataformas en gloriosas 2D, tenía dos posibles defectos: era difícil, y no dejaba guardar cuando deseaba el jugador.

Pero, al ofrecer la posibilidad de guardar los progresos en cualquier momento en esta continuación – oficialmente, una extensión del universo mitológico Oddworld -, todo el mundo podría admirar unánimemente la nueva entrega.

El debate sobre el guardado rápido nos advierte de que incluso los juegos más preocupados por el escenario y el argumento, como Abe’s Exoddus, pueden fracasar en términos de mecánica: se trata de experiencias interactivas, no de películas.

Afortunadamente, Abe’s Exoddus supera en casi todos los aspectos las expectativas de un juego de plataformas, entrando en un mundo en el que se pueden llevar a cabo todo tipo de acciones, aunque sin ser invulnerable.

De hecho, se está constantemente al borde de la muerte.

En cualquier caso, el trasfondo argumental y las opciones de juego son amplios.

El jugador debe conseguir que Abe libere a sus compañeros Mudokons, esclavizados en una fábrica que usa sus lágrimas y huesos para desarrollar una potente pócima.

Los Mudokons pueden ser dirigidos usando “Gamespeak” para estirar de las poleas o atacar a los enemigos – Sligs, Slogs, Glukkons y personajes por el estilo -, a los que también se puede poseer volviendo sus armas contra ellos.

Aunque eso sí, pocas veces merece la pena disparar primero, y suele dar mejor resultado hablar.

Abe’s Exoddus tiene, además, un rico entorno, inusual en la mayoría de juegos pertenecientes al género.

Si Little Big Adventure utiliza la isometría en 3D para construir un mundo más elocuente, los diseños en 2D de Abe’s Exoddus presentan rostros torturados y personajes singulares, frente a los cuales Lara Croft parece un maniquí.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados.
Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico.
Pasad, pasad… bajo vuestra propia responsabilidad.