¿PÉRDIDAS DE TIEMPO?

E3 Pixel Art Xtreme Retro

Unas cuantas páginas más atrás, tenéis el consabido artículo sobre qué nos ha parecido el E3 de este año, con un texto bastante previsible, aunque siempre intentamos deslizar alguna reflexión que otra.

Un tostón, vaya, porque nosotros nos vemos en la obligación moral de publicarlo, y vosotros, como buenos aficionados, de padecerlo.

Pero había que hacerlo, porque es el E3.

Nosotros hemos tratado de cubrirlo, con mayor o menor fortuna, y algunos de vosotros queréis saber qué piensa Xtreme sobre el tema.

En cualquier caso, lo que sí os puedo decir es qué pienso yo.

No ya del E3, sino de este tipo de actos, que visito y registro con todo el rigor del que soy capaz, pero farfullando y maldiciendo por lo bajini.

Las ferias de muestras son el escaparate perfecto de lo peor de esta industria: el hype por el hype y el exhibicionismo vacío y derrochón.

Creedme: me gusta la chorrada colorista como al que más, y que una compañía instale un jardín artificial, un falso salón de una casa y miles de pantallas gigantes para que los niños prueben su última casualada me parece estupendo.

Es fenomenal que haya azafatas con disfraces humillantes, maromos con el pelo teñido buscando un lejano parecido con un héroe pixelado que nunca fue concebido para tener una contrapartida de carne y hueso, y que logotipos históricos del medio – Activision, Atari, Sega, Nintendo, … – sean ahora murales gigantes en el rincón de un pabellón deportivo.

Lo que me gusta menos es que debamos plegarnos a la dinámica de informaciones sesgadas, noticias a partir de la nada y prueba de betas – si las hay – que luego no se van a parecer en nada a los juegos finales.

En un mundo perfecto, los redactores sólo le daríamos cobertura a estos eventos como un anecdótico pie de página, y los lectores exigirían otro tipo de información.

Pero supongo que… ay.

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X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.