PERDIDOS: EL VIDEOJUEGO

Fans incondicionales de LOST, jugad con este título tan sólo si necesitáis urgentemente cumplir alguno de los siguientes objetivos:
1) Experimentar de primera mano qué se siente al introducir los famosos códigos en el ordenador de la estación Cisne, con la consabida cuenta atrás incluida.
2) Explorar a placer dicha estación; lo que implica acceder a las duchas, disfrutar del plano bajo la luz negra, y un largo etcétera.
3) Contemplar una vez más el distinguido imán que voló por los aires.
Salvando los tres apartados anteriores, VIA DOMUS – el nombre original del programa, que para más señas, deriva de una brújula que indica el camino de regreso al hogar – es un juego prescindible; una pseudo-aventura de ir al punto A, recoger determinado objeto, y volver a otro punto B, sin mayor complicación que escasos puzzles con circuitos electrónicos y los habituales flashbacks, en los que será preciso conseguir una foto mediante los trozos de la misma a modo de pista.
Algún detalle puramente anecdótico le otorga cierta originalidad a la trama, como la división por episodios, con sus respectivos créditos y el manido “previously“.
Aunque estos elementos no consiguen salvar a una producción claramente mejorable – en especial si nos referimos al apartado gráfico -, con un diseño que podríamos tildar de anodino.
Los diálogos con los restantes personajes tampoco representan ningún tipo de aliciente, pues resultan una parodia involuntaria de la propia serie televisiva, y el juego, en términos generales, aporta poco o nada con respecto a lo visto en la pequeña pantalla.

En definitiva, nos encontramos frente a una explotación desangelada, con el firme propósito de hacer caja.

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Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.