PERFECT DARK

Perfect Dark era una suerte de continuación espiritual de GoldenEye 007, un título que cambió para siempre el destino de los FPS en consola.

Pero, durante su prolongado desarrollo se fugaron muchos de los talentos que hicieron grande al juego de Bond, por lo que aquel producto parecía sentenciado al fracaso incluso antes de su lanzamiento.

No en vano, hay diversos aspectos de Perfect Dark que lo han llevado a ser considerado entre sus detractores como un subsanable error.

Una trama que describía una guerra entre razas alienígenas, enmascarada como un conflicto de espionaje industrial entre compañías de investigación de la Tierra, era anodina incluso para una audiencia que acababa de superar el trauma de la dura disputa comercial de Phantom Menace en los cines.

No obstante, las caracterizaciones, con una Joanna Dark inspirada en Lara Croft y su compañero, el alien Elvis, han sido juzgadas erróneamente.

Aunque centrarse en estos fallos llevaría a pasar por alto uno de los cartuchos para Nintendo 64 más impresionantes desde el punto de vista técnico.

Ofrecía gráficos de alta definición y sonido Dolby Surround a costa de un pack de ampliación de memoria, llevando el hardware al límite y a veces, incluso, más allá.

Basta con decir que Perfect Dark tenía localizaciones que parecían reales y un universo completo y apasionante que suplía las deficiencias de la trama, con lo que derrotó en cuestión de meses al legendario Deus Ex para PC.

En el año 2.000, dicho sea de paso, se lanzó una entrega de Perfect Dark para Game Boy Color, la añorada portátil de Nintendo.

Pero, aunque hay un cierto cruce de personajes y localizaciones, ambos juegos poseen identidades diferentes.

Bastante más apasionante se nos antoja el revival de 2.010 inspirado en el título original, para Xbox Live Arcade, con una suave secuencia de imágenes que realza unos modos multijugador cargados de fecunda inventiva.

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X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.