PHILLIPS CDI TOCA FONDO

La primera generación de consolas de 32 bits se saldó con un completo y rotundo fracaso, como bien saben los lectores habituales a Old School Generation.

.
3D0 y Amiga CD 32 son una buena muestra de ello; la tercera consola en discordia, Phillips CDi, cerró una etapa desastrosa para el negocio de los videojuegos.

La consola de Phillips, más que una consola de videojuegos propiamente dicha, consistía en una plataforma multimedia que permitía diversas opciones además de jugar, tales como escuchar música e incluso ver películas en vídeo cd, algo novedoso para la época.
.

.
En el momento de diseñar la consola, los empleados de Phillips, quizá debido a su propia inexperiencia en el sector, la única idea concreta que tenían era que la plataforma debía ser capaz de hacer uso de CD‘s, que ya se habían destapado como el formato del futuro, baratos y con una gran capacidad de almacenamiento de datos.
.

Motivados por la falta de recursos, se vieron atraídos por firmar un contrato con la propia Sony para desarrollar de forma conjunta la arquitectura del CDi.
.
Las especificaciones técnicas iniciales de la consola se limitaron en una primera toma de contacto al tipo de lector que emplearía, su velocidad, las salidas externas y el sistema operativo de la plataforma.
.
Finalmente, Sony decidió abandonar el proyecto aún antes de que comenzara su fabricación, dejando a la propia Phillips al cargo del desarrollo de la nueva consola.

.

Que Sony se desentendiera del CDi no fue en absoluto una actuación casual, pues su participación era limitada, como limitados hubieran sido los posibles beneficios.
.
Mucho más importante que los dividendos obtenidos, era que la tecnología empleada en el desarrollo de la consola, estaba ya obsoleta aún antes de lanzarla al mercado, con unas características similares a las de una Mega Drive.
.
El precio, por ende, la convertía en una máquina de lujo que muy pocas familias estarían dispuestas a adquirir, nada menos que 1000 dólares, el equivalente a comprar una gran cantidad de aparatos electrónicos, como un televisor, equipo de música completo, un vídeo e incluso una consola, y aun así sobraría dinero.
.
Era evidente que Sony no estaba dispuesta a incurrir en el riesgo propio de la fabricación de una consola de estas características, por lo que Phillips se quedó sola en el proyecto.
Sin embargo, la adversidad no medró los ánimos de la compañía, que en el año 1988 puso a la venta su consola, con unos resultados nefastos, como era lógico.
.
Hasta el año 1992 se mantuvo el modelo de la consola en diferentes tiendas de electrodomésticos, año en el que tratando de darle salida comercial al producto, decidieron abandonar la idea de venderla como un aparato multimedia, y replantear su situación como una consola de nueva generación.
.

.

Para atraer a los consumidores, Phillips ofreció a una gran cantidad de empresas desarrolladoras de videojuegos la oportunidad de programar títulos para su consola sin necesidad de incurrir en costes de licencia, si bien la propuesta no contó con el apoyo de las third parties, que miraban a la plataforma con recelo.
.

.

En realidad ni siquiera Nintendo que ya tenía contactos con Phillips para la elaboración de un lector de CD‘s para Super Nintendo, con el que hacerle la competencia directa a SEGA con su Mega CD, aceptó la oferta.
.
.
Aunque cometió la terrible equivocación de cederle a Phillips dos de sus más famosas licencias, que no eran otras que los propios Mario y Legend of Zelda, que se saldaron con unos juegos poco menos que horribles.
.

.
Sin tener en cuenta el sistema de control, paupérrimo donde los haya, ya que obligaba a jugar como si de un mando a distancia se tratara haciendo uso únicamente de una sola mano, con una respuesta lenta y poco precisa, y una mala disposición de los botones, la calidad de los juegos lanzados no incentivó las ventas de la plataforma.
.

.
El juego de Mario era malo, pero los basados en la franquicia de Legend of Zelda no fueron mucho mejores. Se lanzaron un total de tres juegos basados en el universo que Miyamoto había ideado para Hyrule, lo que daba una buena muestra de la prisa que tenían por explotar la licencia, si bien cualquier parecido con el original era pura casualidad.
.

.
Las intros eran pésimas, Link perdía todo el protagonismo en favor de la princesa Zelda, y en su última aventura existía una gran cantidad de bugs y fallos de todo tipo, que pesaban más que sus elaborados gráficos. Eso sin contar la puesta en escena del juego, con unos vídeos que daban más risa que otra cosa.

Durante todos los años en que estuvo a la venta, la máquina de Phillips tan solo contó con un juego que se salvara de la quema, que a la postre tampoco resultó ser ninguna maravilla, Burn Cycle, en el que cualquier virtuosismo gráfico era pura coincidencia.

Tras la mala fama que adquierieron las consolas con esta primera remesa de 32 bits, poca gente se atrevía a pensar que con la llegada de Saturn y PlayStation el sector de los videojuegos iba a recuperar todo el prestigio que había tenido antaño, e incluso se convertiría en una de las mayores industrias de la historia.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.