PHOENIX

De todos los juegos de disparos en el espacio que siguieron la estela del legendario Space Invaders de Taito, puede que Phoenix sea el más horripilante.

Mientras que otros, como Galaxian, representaban a los enemigos como atacantes ligeramente parecidos a pájaros, Phoenix dio un paso más allá: los enemigos primero descienden por la pantalla dentro de huevos, y luego salen del cascarón con forma de seres gigantes a los que hay que abatir disparando varias veces.

Los gritos espeluznantes mientras te bombardean en formación y los chillidos cuando les extirpas las alas todavía te ponen los pelos de punta.

Casi es una decepción cuando, al final, te encuentras con una nave de guerra enorme, con la parte inferior acorazada, que debes desgastar a base de disparos para llegar hasta el alienígena pequeño y flacucho que hay en el interior.

Al fabricante Amstar sólo se le recuerda por diseñar este juego, que consiste en cinco pantallas: dos contra la formación de pájaros, otras dos contra los huevos y, finalmente, la lucha contra la nave nodriza, donde hace su aparición el primer jefe en la historia de los videojuegos.

La innovación táctica más interesante del juego es el escudo protector que evita todo tipo de ataques, pero que necesita varios segundos para recargarse entre cada uso.

Para defenderse de los pájaros que caen en picado, el jugador puede acribillarlos y luego activar el escudo, para evitar que el enemigo lo aplaste.

Esto da mayor complejidad al juego, y evita que sea un simple viaje nostálgico.

También es digno de mención el inteligente diseño de audio, uno de los primeros ejemplos de atmósfera perturbadora que se filtra en un juego arcade.

En 2.005, dicho sea de paso, Phoenix se reeditó para las nuevas generaciones en Xbox, PlayStation 2, PSP y PC, como parte de las Taito Legend Series.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.