POWER DRIFT

La industria de los videojuegos, y muy significativamente los salones recreativos, han pasado por distintas fases hasta llegar a la época actual.

Una de las etapas más fecundas y satisfactorias fueron sin duda los años póstumos de la década de los ochenta, cuando algunas compañías del calibre de SEGA o Konami explotaron hasta límites insospechados la sobrecogedora técnica del Scaling.

De aquellos gloriosos días han quedado para la posterioridad grandes éxitos, casi todos ellos ensalzados a la categoría de mito.

Por descontado, muchos de estos clásicos fueron desarrollados por la propia SEGA, y es tal la maestría que destilan que incluso en el presente siguen calando hondo entre los aficionados a los sistemas arcade.

Huelga decir que durante la consagrada etapa de los 32 bits, la compañía nipona tuvo el acierto de recopilar una gran cantidad de títulos pertenecientes a sus mejores años, al menos en lo que a coinops se refiere.

Programas como After Burner, Galaxy Force, Hang On, Out Run, Space Harrier, Super Hang On o el título que nos ocupa, Power Drift, una verdadera joya del Scaling que dejó a todos los aficionados al género boquiabiertos a finales de los ochenta.

Auténticas obras maestras de valor imperecedero que en muchos casos se incluyeron en los recopilatorios de SEGA AGES – nótese el juego de palabras -.

Respecto a Power Drift, posiblemente sea – junto con el anteriormente citado Galaxy Force – el título que mayor rendimiento le sacó a la galardonada técnica del Scaling, como bien recordarán los lectores más veteranos.

A los actuales usuarios de la maltrecha Saturn, sin duda les alegrará saber que esta versión conserva todas aquellas características que encumbraron al original hacia el olimpo de la diversión, en especial si nos referimos al descomunal tamaño de los sprites que se exhibían en pantalla y que diferenciaron a estos programas del resto.

No en vano, esta adaptación programada por SEGA es casi idéntica a la coinop, pues mantiene intacta la majestuosidad de los gráficos característicos de los juegos de System 18.

Sin olvidar la suavidad y velocidad intrínseca del arcade – algo inferior en la adaptación PAL, dicho sea de paso -, amén de las versiones originales de la banda sonora con sus correspondientes remasterizaciones.

Tan sólo una pequeña lacra le impide alzarse con la perfección al compacto, pues al rotar la pantalla unos llamativos bordes se hacen notar en las esquinas, algo que evidentemente no sucedía con la entrega original del año 1.988.

Un pequeño fallo que fácilmente puede ser perdonado y en no pocas ocasiones pasará desapercibido, pero que no consigue disimular la grandeza que caracteriza al programa ni su magnífico acabado final.

En definitiva, un título de puro lujo con el que rememorar algunos de los mejores años de la compañía, y de todos nosotros, los asiduos a los salones recreativos.

Tal como viene siendo habitual, aquí os dejo un enlace desde el que podréis disfrutar de las bondades del juego, aunque sea desde la recomendable versión de Turbografx/PC Engine.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.