PROLIFERAN LAS COSTUMBRES DEL GTA

Xtreme Retro Rallye

La noticia me sobrevino mientras preparaba un nuevo artículo sobre GTA, cuyo título proviene de cierta ley norteamericana.

Concretamente la 487, que penaliza con 16 meses hasta 3 años de cárcel por el robo de un vehículo; lo que allí se denomina, efectivamente, Grand Theft Auto.

Total, que muy felices me las prometía cuando descubrí, casi por azar, un incidente relacionado con el París-Dakar de hace algunos años, o cómo diablos se llame ahora, y que guarda no pocas similitudes con la obra de Rockstar.

Atiendan al suceso, porque no tiene desperdicio: resulta que unos guerrilleros armados hasta los dientes les chorizaron así, por todo el morro, uno coche de aquellos tan grandes y cubierto de pegatinas a los sufridos pilotos, y a otro vehículo que no se detuvo lo lincharon a tiros y no lo destrozaron de puro milagro.

Luego los amigos del turbante cogieron las de villadiego con el botín, el coche y todo lo que llevaban en su interior, y dejaron a los intrépidos conductores allí, con la cara de esto no puede haberme ocurrido a mi.

Y hasta hoy.

No me negarán que tiene guasa el asunto.

Los Carlos Sainz de turno, que ni sé cómo se llamaban ni me importa lo más mínimo, allí con el volante, disfrazados con los monos, cascos y toda la parafernalia de Pijolandia luciéndose por las dunas y tal, curva a la derecha Borja-Mari, o como carajo te llames, y ahora en quinta a todo meterle hasta el oasis del fondo, según pasamos al deportivo situado a la izquierda.

Iban así, imagino, muy atentos al cronómetro, los ratings, las prestaciones y al tacómetro, con ese gesto duro y audaz de aventurero de pacotilla que ponen quienes tienen hasta el pinchazo debidamente programado por cuenta de la organización y el GPS.

tumblr_mny0vfJ2Ka1spshhyo1_400

Iban, como les decía – y a ver si lo digo de una puñetera vez -, muy concentrados en lo suyo, cuando va el copiloto y le señala a su consorte: oye, mira Jean Louis, voilá unos amables aborígenes que nos saludan al borde de la pista, procura no echarles demasiado polvo ni atropellarlos como al negro de hace cuatro días, que éste es un rallye racialmente correcto, o sea.

Y el conductor, que lleva un retraso de media hora, tres segundos y ocho décimas, está a punto de sugerir que les den por culo y meter la directa cuando el copiloto comenta qué curioso, oyes, fíjate en los moros, o los bantúes, o lo que sean ésos, que nos hacen señales de parar, y llevan algo al hombro, como si nos fueran a fotografiar o grabarnos en vídeo.

Hay que ver qué cariñosos y entrañables son estos negros de color, tan muertos de hambre y escuálidos, y aún les queda simpatía para acercarse a saludarnos cuando pasamos zumbando leches.

Casi dan ganas de parar y regalarles un llavero de nuestro Gilipolling Racing Team.

Y ahora que me fijo, eso que llevan al hombro es una cámara de vídeo un poco rara, ¿no crees?.

Así tan alargada y verde.

Y qué chorrada, no te lo vas a creer, pero diría que más que grabarnos, nos apuntan.

Hay que joderse con los espejismos del desierto.

Te vas a reir cuando te lo diga Jean Louis, pero, ¿no parece que nos estén apuntando con un bazooka?.

Ja, ja, ja.

Y el caso es que yo diría que … ¡¡¡JODER!!!, ¡¡¡PARA, PARA, PARA, HOSTIA PUTA QUE PARES, QUE ESTOS CABRONAZOS TIENEN UN BAZOOKA!!!.

Les aseguro a ustedes que habría pagado por asistir a semejante espectáculo.

O por pasar por allí con mi turbante, mis pies descalzos y mi RPG-7 al hombro y el cuchillo entre los dientes haciéndome relucir la sonrisa.

Salamalecum, chavalotes.

Los del Racing Team, acojonados, saliendo de la curva, y los de color venga a soltarles cebollazos mientras Jean Louis y su primo se cagan por la pata abajo tras sacarlos del automóvil.

Hola mister, ¿cómo lo llevas?.

Pongo en tu conocimiento que eres el tercer héroe de la ruta que cae hoy.

¿No querías aventuras?, pues aquí tienes aventura de la buena, colega, y gratis.

Fuera del programa además, que tiene mucho más morbo.

A ver, las llaves del 4×4 dieciséis, y el casco, la cartera, Rolex y todo lo que llevéis encima.

Y aún gracias que os dejamos la cantimplora, y también que ya hemos sodomizado hace un rato a otro motorista japonés de Suzuki que pasaba por aquí, y venimos aliviados.

Que si no, pareja, os íbais a marchar del rallye con otro souvenir.

O a ver si creéis, so capullos, que podéis venir cada año a restregarnos vuestros coches, motos, camiones y helicópteros, a marcar paquete y tecnología jugando al intrépido aventurero con todos los riesgos cubiertos, el apoyo logístico, y tanto turismo de superlujo, y esos cascos de kevlar presurizado que valen un ojo de la cara, que con lo que cuesta uno sólo de esos guantes que lleváis para que no os salgan ampollas al cambiar de marcha podría vivir aquí una familia durante dos años y medio, tirando por lo bajo.

Así que gracias por el coche y todo lo demás.

Esto es solidaridad con el Tercer Mundo, y no la mariconada esa del 0’7%.

Iros por la sombra, y hasta la próxima carrera.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados.
Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico.
Pasad, pasad… bajo vuestra propia responsabilidad.