R-TYPE

Pocas recreativas han tenido un mayor impacto en su género que R-Type con los matamarcianos.

La obra maestra de Irem no sólo dejó boquiabiertos a los parroquianos de los salones recreativos en aquel 1.987, sino que sirvió de inspiración a muchas placas posteriores, tanto a nivel gráfico como en mecánica de juego.

La incorporación de The Force, la cápsula que acompañaba a R-9, la nave protagonista, aportó un ingenioso giro de tuerca al género.

Con un botón, podíamos separar o acoplar la cápsula, convirtiéndola en un ariete y, lo más importante, colocarla en la parte trasera, lo que nos permitía disparar en las dos direcciones; algo imprescindible para superar ocho niveles tan imaginativos como desafiantes.

La primera fase era casi un paseo para potenciar la R-9 al máximo, antes de enfrentarnos a un infierno que fusionaba carne y metal, para el que los grafistas de Irem tomaron como inspiración la obra de H.R. Giger.

La prueba más evidente la teníamos al final del primer nivel, donde nos esperaba el jefazo más emblemático de R-Type: el Dobkeratops.

Encajar un impacto implicaba mucho más que perder una vida: significaba empezar un poco más atrás con el armamento básico, sin la cápsula y con poquísimas esperanzas de sobrevivir en un enjambre de disparos y enemigos kamikazes.

Este pánico a quedarnos “con lo puesto” sigue obsesionándonos treinta años después, forzándonos a memorizar los patrones de los enemigos.

Pero R-Type es impecable y, por eso, seguimos amándolo.

PORTS SOBERBIOS Y UN ULTIMÁTUM

La recreativa de Irem dio origen a un abundante número de adaptaciones domésticas.

Compile firmó un magistral port para Master System.

Hudson Soft demostró el poderío de PC Engine con una adaptación colosal, prácticamente idéntica a la recreativa, que, curiosamente, salió a la venta en Japón en dos partes, dado que, en 1.988, las Hu-Card no tenían suficiente capacidad para albergar semejante bestia – algo que, afortunadamente, llegaron a solventar más tarde, cuando se lanzó la versión de TurboGrafx-16 en una sola tarjeta -.

Por supuesto, R-Type también se adaptó a los principales ordenadores de 8 y 16 bits, con las máquinas de Commodore llevándose las mejores versiones, tras un desarrollo no exento de polémica.

Factor 5 había sacado al mercado un matamarcianos llamado Katakis que era un clon, tan redondo como desvergonzado, de R-Type.

Activision, dueña de los derechos para Occidente de la placa de Irem, dio un ultimátum a los alemanes: o se encargaban de hacer un port “legal” de R-Type para Commodore 64 y Amiga, o se las verían con sus abogados.

Manfred Trenz y sus compañeros no sólo aceptaron el trato, sino que firmaron dos conversiones memorables – la de Commodore 64 se alumbró en un tiempo récord de seis semanas –.

Y ojo, tampoco enterraron Katakis: lo relanzaron en 1.989 bajo el nombre Denaris.

Menudos eran los alemanes.

DESTRUYE EL IMPERIO BYDO

R-Type se convirtió en el mejor embajador de TurboGrafx-16 en Europa, como ya lo hizo con PCE en Japón.

Todo lo que convirtió a R-Type en una máquina arcade sagrada, mítica y legendaria está incluido en esta versión, la mejor, sin duda, de todas las que se habían desarrollado hasta la fecha.

La consola de NEC acabaría sucumbiendo en un Occidente posicionado en dos únicos bandos rivales – SEGA/Nintendo -, pero, al menos, nos brindó maravillas como ésta…

MÁS ALLÁ DE R-TYPE

He aquí algunos de los matamarcianos que firmó Irem al margen de las andanzas de la nave R-9

MR. HELI (1.987)

Este adorable helicóptero con patitas llegó a los recreativos unos meses más tarde que R-Type.

Tuvo ports para PCE – obra de la propia Irem – y ordenadores de 8 y 16 bits.

IMAGE FIGHT (1.988)

Otro shooter legendario de Irem, que acabaría siendo convertido a diversas plataformas domésticas como PCE, NES y los japoneses X68000 y FM Towns.

DRAGON BREED (1.989)

Muchos recordaréis esta recreativa, protagonizada por el dragón Bahamoot y su jinete.

No llegó a consolas, pero sí a los ordenadores de la época.

XMULTIPLY (1.989)

La mecánica del pod evolucionó en forma de dos tentáculos que protegían la nave.

Sirvió de “inspiración” a Xexex de Konami.

Se adaptó a PSOne y Saturn.

AIR DUEL (1.990)

Este shooter vertical nos permitía elegir entre un avión y un helicóptero.

A pesar de los años transcurridos, sus gráficos siguen siendo una hermosura.

LETHAL THUNDER (1.991)

Lo más llamativo de esta placa era su mecánica de disparo: cuanto más rápido machacábamos el botón, mayor potencia tenían los disparos.

IN THE HUNT (1.993)

Una obra maestra que te enamoraba a primera vista con sus gráficos hiperdetallados.

Lo petó en los recreativos y en sendos ports para Saturn y PlayStation.

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